Centroamérica debe recuperar la calma, tras salida de Zelaya


La salida de Manuel Zelaya, ex presidente de Honduras, afectó a la integración del istmo. Pese a ya haber asumido un nuevo mandatario, aún quedan rescoldos de tensión entre la población, como esta protesta en Honduras, cuando Mel salí­a hacia República Dominicana. FOTO LA HORA: AFP YURI CORTEZ

Al parecer, la democracia en Honduras ha vuelto a la normalidad con el reconocimiento del gobierno de Porfirio Lobo; ahora es momento de observar los avances en cuanto a la integración centroamericana.

Andrea Orozco
aorozco@lahora.com.gt

Después del golpe de Estado ocurrido en Honduras, las naciones que conforman el Sistema de Integración Centroamericano se opusieron a reconocer a Roberto Micheletti como presidente. Luego, al realizarse las elecciones generales, se opusieron a reconocer al presidente electo hasta no restituir a Manuel Zelaya en su puesto.

Sin embargo, aun cuando no se haya cumplido con esta condición, hace dos dí­as algunos representantes de distintos paí­ses asistieron a la toma de posesión, incluyendo al canciller guatemalteco Haroldo Rodas.

Para Eduardo Stein, ex vicepresidente y ex ministro de Relaciones Exteriores, el reconocimiento de Lobo no se realizó únicamente por parte del Gobierno guatemalteco sino a nivel centroamericano, por lo que esta aceptación es de beneficio para toda la región, tanto en su equilibrio polí­tico como en sus esfuerzos de fortalecimiento democrático y en su agenda de desarrollo económico y por ende, también lo es para Guatemala debido a su «relación histórica» con Honduras.

NO ES UN CASO NORMAL

Sobre el golpe de Estado, para Stein es atí­pico que el Ejército tomara una medida de fuerza contra el Presidente y luego devolviera inmediatamente el poder y la responsabilidad del paí­s al Congreso de la República.

«Esta caracterí­stica es quizá la más compleja de lo que pasó allá», asegura el ex vicepresidente, pues a su parecer y según la opinión de los juristas hondureños, el Ejército solo fue un instrumento para hacer efectiva una orden judicial.

«Eso es una cosa inaceptable e improcedente, dice, pues en todo caso debió actuar una fuerza de seguridad civil y jamás expulsar al Presidente de su territorio, porque eso es un acto inconstitucional».

SIN CONDICIONES

Al parecer no fue únicamente ílvaro Colom quien decidió enviar a un representante a la toma de posesión, esto a pesar de que en diversas ocasiones el Presidente guatemalteco aseguró que no se reconocerí­a el gobierno de Porfirio Lobo mientras no se restituyera al mandatario depuesto en su cargo. «No puede haber un cambio de gobierno con un gobierno de facto», dijo en su momento el mandatario.

Sin embargo, luego de la visita realizada por el ahora Presidente de Honduras a Guatemala, Colom explicó en conferencia de prensa que «jamás se han puesto condiciones, más que una salida digna del presidente Manuel Zelaya».

Además, indicó que luego de la toma de posesión del hondureño una delegación guatemalteca asistirí­a a aquel paí­s para renovar los compromisos bilaterales que quedaron pendientes luego del golpe de Estado.

Al respecto, el entrevistado señala que, aunque no puede dar una respuesta a por qué el mandatario tomó esa posición, sí­ asegura que a nivel de región quedó claro que al no conseguirse la restitución del presidente Zelaya, pero sí­ darse las condiciones de compromiso democrático por parte de Lobo, se abrí­a una nueva puerta de oportunidad para recuperar la normalización de las relaciones.

Además, según Stein, se creó un clima de confianza al saber que Roberto Micheletti no estarí­a presente en los actos de traspaso de mando y que quien tomarí­a el juramento y realizarí­a la investidura del nuevo mandatario serí­a el nuevo presidente del Congreso, quien fue electo en el proceso electoral que fue convocado mucho antes de darse el golpe de Estado.

AMNISTíA Y EJEMPLO

Pero, ¿cuál es el mensaje que se enví­a al resto de paí­ses con el hecho de reconocer un gobierno que fue electo luego de un golpe de Estado?

Para el entrevistado es importante que los entes penales examinen esto, y señala que será durante las próximas semanas cuando se discutirá en el seno de la Organización de Estados Americanos en qué momento se admitirá de nuevo a Honduras dentro de ella, pues hasta el momento este paí­s se encuentra suspendido.

Además, Stein asegura que toda la región no solamente condenó enérgicamente la acción de fuerza de los militares sino que mantuvo su no reconocimiento al régimen de facto y no fue sino hasta que quedó claro que habrí­a una restitución a la ruta democrática y que el Presidente electo asumí­a los compromisos de la agenda de Tegucigalpa y San José, que Micheletti no cumplió, cuando se dio una nueva apertura a la integración.

Por otro lado, según la percepción del ex vicepresidente, no se corre el riesgo de que en algún otro paí­s de la región suceda una situación similar, pues ninguno de los presidentes que se encuentran en ejercicio pretenden violentar la Constitución Polí­tica de la República, «como lo hiciera en su momento Manuel Zelaya».

Para el entrevistado, tampoco existe alguna señal de que algún cuerpo de Ejército, sea de Guatemala, El Salvador o Nicaragua, paí­ses que cuentan con este ente, se encuentren en una «ruta de subordinación».

VISITA Invitación de empresarios


Horas antes de que ílvaro Colom reconociera a Porfirio Lobo como nuevo gobernante de Honduras, este último participó en una reunión con la Asociación Federada de Cámaras de Comercio del Istmo Centroamericano, celebrada en nuestro paí­s. Durante esta visita se manifestó el reconocimiento por parte de este sector hacia Lobo.