Los presidentes de Centroamérica y de República Dominicana se reúnen este jueves en San Salvador con su homólogo de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva, a fin de obtener su apoyo para incrementar el comercio y el desarrollo de biocombustibles sin afectar la producción de alimentos.
«Claro está que ningún gobernante es lo suficientemente loco para producir combustibles para llenar el tanque de un automóvil en vez de producir para abastecer su estómago. Es plenamente compatible combinar la producción de la nueva matriz energética del área de combustibles y producir alimentos sin producir ningún problema», aseguró el presidente brasileño.
En un discurso pronunciado ante un nutrido grupo de empresarios de Centroamérica y Brasil que participan en un foro de negocios en un hotel de San Salvador los llamó a participar en el desarrollo de los biocombustibles y apoyar a los gobiernos.
Según Lula, se han creado sobre los biocombustibles «falsas controversias», como que son, en parte, responsables del encarecimiento de los alimentos y su escasez en el ámbito internacional.
En contra de lo que «erróneamente» se afirma sobre los biocombustibles, la gente en muchos países «ahora está comiendo más y los pobres están teniendo acceso a alimentos a los cuales no tenían acceso» hace 30 años.
«Significa que nosotros tenemos que trabajar más para producir más alimentos, tenemos tierra, agua, sol y tenemos que hacer de todo esto una oportunidad y no un momento de desesperación», sostuvo Lula.
Y es que Brasil es el país que abandera en Latinoamérica la producción de biocombustibles como el etanol, que elabora a partir del procesamiento de la caña de azúcar y otras especies vegetales oleaginosas.
El Salvador es el país que Brasil y Estados Unidos escogieron en 2007 como experiencia piloto para el desarrollo de etanol a fin de utilizarlo como biocombustible que disminuya la dependencia de los derivados del petróleo.
El presidente de El Salvador, Antonio Saca, al inaugurar la cumbre de Centroamérica y República Dominicana con Brasil, recordó que las naciones del istmo al igual que otras que no son productoras de petróleo están siendo afectadas por la imparable escalada de precios del petróleo, por lo que destacó como «importante» el apoyo de Brasil en el desarrollo de biocombustibles.
«En el momento en que el fantasma de la escasez de alimentos y el creciente precio del petróleo plantea nuevos retos a nuestros países, es preciso hoy más que nunca buscar respuestas innovadoras para garantizar seguridad alimentaria y energética», sostuvo Lula.
El presidente brasileño recordó que la cooperación con Centroamérica en biocombustibles «ya está en curso» mediante inversiones brasileñas y transferencia tecnológica, pero llamó a la región a que cada país «examine con cuidado» el potencial de los biocombustibles.
En la reunión de San Salvador han acudido, además del anfitrión Saca y Lula, los presidentes Manuel Zelaya (Honduras), Martín Torrijos (Panamá), Alvaro Cólom (Guatemala) y Leonel Fernández (República Dominicana).
En representación de Costa Rica está la vicepresidenta, Laura Chinchilla; concurrieron también el viceprimer ministro de Belice, Gaspar Vega, y el ministro de Comercio de Nicaragua, Orlando Solórzano.
Además de la cooperación en materia energética, Brasil busca también empezar negociaciones entre el Mercosur y Centroamérica de un tratado de libre comercio.
Aspectos sobre seguridad también son abordados entre los gobernantes.