Los Boston Celtics, favoritos para llegar a la final de la NBA, vencieron ayer a los campeones vigentes, los San Antonio Spurs, con marcador de 98 a 90.
La pieza clave del triunfo bostoniano fue una de las patas de la «troika de lujo», Paul Pierce, quien se desbordó con 35 puntos, ayudado por otro de ellos, Ray Allen, que aportó 19.
Boston salió a la cancha otra vez sin su astro Kevin Garnett, el otro miembro de la «troika», que sigue con dolores abdominales, ni con el centro Kendrick Perkins, lesionado en un hombro.
Los Celtics presentan el mejor registro de la Liga con balance de 39-9, además de seguir invictos contra equipos de la Conferencia Oeste al presentar marca de 16-0.
Por los Spurs los mejores fueron el ala-pivot Tim Duncan, con 22 cartones y 14 rebotes, y el argentino Manu Ginóbili, con 21 unidades, pero los campeones (32-17) vieron cortar una racha de cinco triunfos seguidos.