La investigación sobre el secuestro y el brutal asesinato de la antropóloga Emilia Quan, de 33 años, ocurrido el 8 de diciembre de 2010 en Huehuetenango, a unos 300 kilómetros al nor-occidente de la ciudad de Guatemala, no muestra mayores avances; sus amigos claman a las autoridades por el cese de la impunidad.
“Emilia dejó un gran legado: hizo que sus amigos conocieran y respetáramos los derechos de las mujeresâ€, dijo a Cerigua Enrique Juárez, con un gesto de dolor y tristeza en sus ojos, al ser indagado sobre algunas de las cualidades de la profesional.
Aunque de las pesquisas en el caso de Emilia Quan ha resultado la captura de dos personas: José Javier Mauricio ílvarez y Jordi Paolo Cruz Baylon, vinculados con la muerte de la antropóloga y sindicados de robo agravado y asociación ilícita; aún no hay pistas sobre los autores intelectuales o materiales del crimen.
Quan laboraba para el Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Huehuetenango (CEDFOG) y recientemente había participado en la elaboración de un documento que daba a conocer las anomalías encontradas en los proyectos ejecutados por el Consejo Departamental de Desarrollo (Codede).
Ella y un piloto de la organización, salieron el 7 de diciembre a entregar algunos ejemplares a Santa Ana Huista y Todos Santos Cuchumatán, cuando fueron interceptados y secuestrados; sus cuerpos aparecieron al día siguiente en el camino que conecta las aldeas de Paquiax y San Juan Ixcoy, en el municipio de Chiantla.
La movilización de las autoridades logró la captura de dos hombres, sin embargo cientos de pobladores tomaron las instalaciones policiales donde permanecían, obligaron a los agentes a entregarlos y los lincharon, según cables de la Agencia Cerigua.
Los amigos de Emilia fueron parte de las víctimas colaterales, por lo que han formado un grupo que cuestiona periódicamente a la fiscalía para que la investigación del caso avance, como una forma de presión; aún no hay respuestas contundentes, aseguró el entrevistado.
El porcentaje de impunidad que rodea los asesinatos de mujeres es del 97 por ciento; es una cifra indignante provocada por la falta de acciones oportunas e indiferencia de las autoridades, concluyó Juárez.
En Guatemala, dos mujeres mueren de forma violenta cada día; en el 2011, las autoridades registraron 706 hechos, mientras que el año anterior, 680; la mayoría son jóvenes, pobres y residentes de áreas urbanas.