«Desde el 2 de mayo y hasta hoy, viernes 15 de mayo, más de 987.000 personas fueron registradas como desplazados», declaró a la prensa un portavoz del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), William Spindler.
El flujo de personas que huyen de los combates no parece disminuir, añadió Spindler, precisando que el número de personas desplazadas en Pakistán alcanza ahora 1,5 millones.
Y es que los desplazados del valle de Swat se suman a las 500.000 personas que huyeron de las zonas tribales fronterizas con Afganistán, donde el ejército lucha desde 2002 contra los talibanes paquistaníes, afganos y combatientes extranjeros vinculados a Al-Qaida.
«Cada hora, miles de personas llegan a nuestros puntos de acogida para ser registradas como desplazados internos», afirma Spindler.
El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, que visita actualmente el país, explicó que esa «crisis podría desestabilizar duramente las poblaciones afectadas» si no se consigue inmediatamente movilizar una ayuda masiva.
El ACNUR solicita por lo tanto a la comunidad internacional para reunir cientos de millones de dólares destinados a organizar la ayuda.
El jefe adjunto interino de la Oficina de Coordinación de los Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) en Pakistán, Martin Mogwanja, aseguró por teléfono que un llamamiento para esa ayuda masiva sería lanzado la próxima semana.