La estadounidense Dawn Harper tuvo otra sorpresa después de su inesperada victoria en la final de 100 metros vallas. «Cuando volví a mi habitación, no pude entrar porque se había roto el pomo de la puerta», contaba. «Tuve que dormir en la cama de Tiffany Ross-Williams (corredora estadounidense de 400 metros vallas). Ella no estaba y tenía que dormir en la habitación de alguien… Fue una noche magnífica.