Carlos Quintanilla, ex titular de la SAAS, se presentó voluntariamente al Juzgado Quinto de Primera Instancia para dilucidar su situación jurídica.
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El ex jefe de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS) dijo no sentirse traicionado por el presidente ílvaro Colom, quien presentó una denuncia por indicios de espionaje en Casa Presidencial y su oficina particular en la zona 14.
Quintanilla indicó que, desde que fue emitida la orden de captura en su contra, residió en la capital y que no se había entregado anteriormente a la justicia porque consideró «salvaje», la persecución penal en su contra.
SE ENTREGA
Contra Quintanilla pesaba una orden de captura desde el 8 de septiembre último; fecha desde la que se ejecutaron unos 40 allanamientos sin que su aprehensión fuera efectiva. Tres meses y catorce días después, el ex funcionario se presentó en el Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal.
«No me había presentado anteriormente por la persecución penal tan salvaje que se dio en mi contra y de mi familia», declaró Quintanilla, minutos antes de ingresar a la audiencia.
El ex funcionario dijo no sentirse traicionado por el Presidente de la Nación: «Yo en ningún momento he dicho que él (Colom) me haya traicionado», y agregó: «Ahí hubo alguien que se tomó la libertad de inventar ese tipo de cosas para ponerme en mal», expresó.
Quintanilla no dejó en claro quién podría tener interés en «perjudicarlo» de esa manera, sin embargo, dijo que «desde afuera», se dio cuenta que hay mucha gente interesada en perjudicarlo.
El también empresario de seguridad privada, no otorgó mayores detalles de los aparatos que fueron encontrados en Casa Presidencial y otros edificios del Ejecutivo, sólo alegó desconocer su procedencia argumentando que era una persona muy cercana al Presidente y que «no tenía necesidad de espiarlo».
Brian Palacios, abogado defensor de Quintanilla, declaró que durante la audiencia solicitaría una falta de mérito y una libertad simple: «Estamos convencidos que estos es un montaje, aquí no hubo ningún espionaje, mi defendido podía ingresar a todas las reuniones del Presidente; no existía ningún motivo para grabar de parte de él», indicó.
HECHOS
La Fiscalía contra el Crimen Organizado imputó a Quintanilla cuatro delitos: espionaje genérico, incumplimiento de deberes, intercepción y reproducción de comunicaciones y revelación de secretos.
El Ministerio Público asegura tener peritajes, pruebas testimoniales y científicas en contra del ex funcionario encargado de la seguridad presidencial.
Sin embargo, la fiscalía no ha hecho público el análisis de los dispositivos encontrados en Casa Presidencial y en la oficina particular de Colom, los cuales fueron remitidos a la Oficina Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés), desde meses atrás.
Colom denunció, el 4 de septiembre último, el hallazgo de siete aparatos de grabación y de vídeo ocultos en la Casa Presidencial, ese mismo día aceptó la renuncia de Quintanilla.