Carlos Peña, el fenómeno


Pines, t-shirts, vallas, ringtones, Carlos Peña comiendo pollo, Carlos Peña con el sabor de la vida, a Peña le encanta vernos sonreí­r, Carlos toma Bacaolinita, qué estás tomando: Latin American Idol chapí­n, Peña por aquí­, Carlos por allá, en la tele, en la calle, en los medios, en la radio, en la mesa, en mi mente, en mi columna.

Claudia Navas Dangel
cnavasdangel@yahoo.es

Está bien, que lo apoyen, que se luzca y hasta que lo usen, mejor verlo a él que al Pescado Ruiz en los anuncios (hasta polí­ticos), no tengo nada contra él, es más, qué bueno fue que apareciera en medio de la contienda electoral, refrescó ver una cara joven y no tan fea entre tanto dinosaurio mañoso y horrible.

Lástima que cuando gane (eso espero), y luego de que regrese y se le reciba con bombo y platillo, como la espuma en el mar se va a ir disolviendo, porque lamentablemente Peña es una moda, producto del marketing (dicen que su papá es muy buen estratega), enardeció a las masas, no las unió como muchos dicen, como ocurre cada vez que la selección de fútbol tiene la posibilidad de ir al mundial y luego, luego nada.

Ojalá que así­ como los medios, los polí­ticos, porque hasta el Congreso se pronunció (del Presidente no digo nada, porque ya nada sorprende), lo apoyaron a él, lo hicieran también con otros artistas que enaltecen el nombre de Guatemala, y cito algunos de ellos que justo en este momento están siendo reconocidos fuera del paí­s, aunque acá poco o nada se hable de ellos. Alan Mills, el poeta, recién fue a Perú a la presentación de su libro Sí­ncopes, editado en el andino paí­s, el cual presenta hoy en México y antes de que termine el año volará a Brasil y a Suecia a mostrar su trabajo poético. La también poeta Rosa Chávez esta semana participará en un festival de poesí­a en México.

El cazador de almas, Daniel Hernández, presentó recientemente un libro que consigna su profundo compromiso con los Derechos Humanos, y con el derecho a mantener viva la memoria histórica, y que ha inspirado una muestra suya que se monta en Suiza.

Esto, por mencionar a algunos, artistas todos, guatemaltecos también, menos publicitados, pero no menos talentosos, creadores cuya obra se perpetuará a través de las páginas de los libros y en las galerí­as, y aunque no pidan votos, ni estén en concursos, va mi aplauso para ellos. Y también para Peña, ¿por qué no?