Careos entre acusados europeos y chadianos


Un hombre chadiano protesta fuera de la Corte de Justicia para presionar en el caso del Arca de Zoé. (AFP / La Hora)

El juez encargado del caso de la organización francesa Arca de Zoé, que intentó sacar de Chad a 103 niños, puso en marcha hoy en Yamena unos careos entre algunos de los seis franceses y tres españoles acusados y los detenidos chadianos.


En el palacio de justicia de la capital chadiana, los seis miembros de la asociación francesa inculpados de «secuestro de menores» y «estafa» fueron sometidos a unos careos con los cuatro responsables chadianos también detenidos por «complicidad».

Mientras tanto, los tres españoles, miembros de la tripulación del avión alquilado por la asociación para trasladar a 103 niños africanos a Francia y acusados también de «complicidad», permanecieron en prisión el jueves.

Su abogado, Jean Bernard Padaré, pidió para ellos la libertad provisional y espera una decisión al respecto «para principios de la próxima semana», señaló.

Desde Madrid, el número dos del ministerio español de Asuntos Exteriores, Bernardino León, declaró el jueves que el gobierno trabaja «muy intensamente» para lograr la liberación del piloto, el copiloto y el asistente de vuelo del avión de la compañí­a española Girjet.

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores añadió además que los elementos referentes a los tres españoles «parecen suficientes» para obtener su liberación, que podrí­a producirse antes del 15 de noviembre.

«Los careos van bien. Están respondiendo a todas las preguntas del juez», declaró por su parte a la prensa uno de los abogados franceses del Arca de Zoé, Gilbert Collard.

Tres de los cuatro responsables chadianos negaron en sus interrogatorios del miércoles haber colaborado con la asociación francesa, según una fuente judicial.

El cuarto inculpado chadiano reconoció haber estado relacionado con el Arca de Zoé.

Según él, los responsables de la asociación francesa le dijeron que habí­an ido a buscar a los niños con el fin de escolarizarlos en Abeché, la principal ciudad del este de Chad, donde el 25 de octubre las autoridades chadianas impidieron finalmente el despegue del vuelo organizado por el Arca de Zoé.

Pese a los esfuerzos de Francia y Chad para aplacar la polémica sobre el lugar donde los acusados serán juzgados, las manifestaciones más o menos espontáneas continuaron el jueves ante el palacio de justicia de Yamena, para mostrar la oposición ante la extradición a Parí­s de los inculpados franceses.

«Sarkozy, la justicia debe hacerse en Chad», se podí­a leer en las pancartas de un grupo de un centenar de manifestantes que desfiló ante la embajada de Francia en la capital chadiana.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, provocó una severa reacción de las autoridades de Yamena al prometer, el martes, ir a «buscar», «hayan hecho lo que hayan hecho», a los seis miembros del Arca de Zoé, que el jueves empezaron su tercera semana de detención en Chad.

Pese a que la polémica pareció suavizarse, no existe consenso sobre una posible extradición. Hasta el momento, Chad y Francia interpretan de forma diferente el acuerdo de cooperación judicial que mantienen desde 1976.