Capturan a «Don Mario»


El presidente colombiano ílvaro Uribe durante la ceremonia de inauguración del Foro Económico Mundial de América Latina en Rio de Janeiro, Brasil. Lí­deres y expertos latinoamericanos se reunieron a discutir posibles soluciones a la crisis global, cuyas repercusiones afectan a la región latinoamericana.

AFP PHOTO ANTONIO SCORZA» title=»El presidente colombiano ílvaro Uribe durante la ceremonia de inauguración del Foro Económico Mundial de América Latina en Rio de Janeiro, Brasil. Lí­deres y expertos latinoamericanos se reunieron a discutir posibles soluciones a la crisis global, cuyas repercusiones afectan a la región latinoamericana.

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<p>La policí­a colombiana capturó en la madrugada de hoy en el noroeste del paí­s a Daniel Rendón (alias «Don Mario»), a quien el gobierno considera como el más poderoso narcotraficante y por quien ofrecí­a una recompensa de 2,1 millones de dólares, anunció la Presidencia.</p>
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«El presidente (ílvaro Uribe) acaba de recibir la noticia en Rí­o de Janeiro cuando se encontraba en una reunión con el presidente Lula Da Silva», dijo el secretario de prensa de la Presidencia colombiana, César Mauricio Velásquez, a radios en Bogotá.

El funcionario agregó que Uribe ha estado en comunicación directa con el director de la Policí­a, general Oscar Naranjo, «para conocer los detalles de la exitosa operación realizada en la región de Urabá (noroeste), y ahora respira con tranquilidad».

Rendón, de 43 años, fue capturado en una operación realizada por un selecto grupo de 315 hombres de la Policí­a en zona rural de la población de Necoclí­, en el departamento de Antioquia (noroeste).

Alias «Don Mario» es según la policí­a el jefe de la «Oficina de Envigado», una red de sicarios al servicio del narcotráfico integrada por unos 1.500 hombres, muchos de ellos ex miembros de las desmovilizadas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, paramilitares de extrema derecha).

El propio mandatario colombiano habí­a ordenado como prioritaria la captura del narcotraficante que, según dijeron fuentes de inteligencia a la AFP, mantení­a nexos con la guerrilla de las FARC para cambiar drogas por armas.

Una disputa interna entre jefes de las bandas de sicarios dejó en los primeros dí­as de la semana pasada un saldo de 31 personas muertas en Medellí­n, capital de Antioquia, en donde tení­a su centro de operaciones la «Oficina de Envigado».

La ola de violencia que vivió Medellí­n, la segunda ciudad colombiana, con unos 2 millones de habitantes, obligó a la realización de un Consejo de Seguridad el pasado lunes, y al desplazamiento de unos 500 hombres del Ejército y 6.800 de la Policí­a a las barriadas pobres de las montañas que rodean a la ciudad.