“Puedo perdonar todos los errores, menos los míos”, Catón Los recientes acontecimientos acaecidos a raíz del anuncio del Gobierno de incrementar materias y tiempo a la carrera magisterial, hacen necesario reflexionar, sobre la realidad de la educación en el país, la que se encuentra en trapos de cucaracha desde hace mucho tiempo, y a la que no se le ha querido encontrar la solución, por intereses más económicos que sociales.
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De acuerdo a noticias de prensa, esta “modernización del sistema educativo” se viene planteando desde hace cinco años, no sé si es la misma o no, pero en cinco años la sociedad ha cambiado enormemente, y las soluciones, a los mismos problemas son otras, somos un país con un altísimo grado de analfabetismo, en donde más de 100 mil jóvenes se enfrentan al desempleo cada año, dentro de estos jóvenes, una enorme cantidad son maestros de primaria, ¿Hay oportunidad para ellos de ejercer su profesión? No, porque se encuentran en un país sin oportunidades, adicional a lo anterior, el problema de los maestros de primaria, no es la cantidad de años que estudien, el punto principal es la calidad en el currículo de sus estudios, el pretender, elevarlos a nivel universitario para que se encuentren “mejor preparados” ¿Los hará mejor remunerados? ¿O sucederá lo mismo que con los médicos, que en un país que muere por falta de salud, el médico es uno de los profesionales peor pagados?
Creo que la Ministra de Educación debe replantear la propuesta, y estudiar la realidad nacional, porque es fácil venir a decir que los maestros de primaria deben tener una preparación universitaria, todavía superior a los maestros de nivel medio que estudian tres años más, pero, mi duda estriba en lo siguiente: 1) ¿Con estos cambios, se garantiza objetivamente una calidad educativa? 2) ¿Cuenta el Ministerio de Educación, con el presupuesto adecuado para pagar a los maestros como profesionales universitarios? Y 3) ¿No sería mejor evaluar la calidad del pensum actual, y adecuarlo a los cambios científicos para mejorarlo? Hay que recordar que cantidad no siempre significa calidad, así como el valor agregado que significa para un maestro de primaria, poseer un título universitario, que lo acredita como un técnico lo que trae aparejado un mayor gasto en tiempo y dinero, y por lo tanto una mejor remuneración.
En relación a lo actuado por las autoridades de Gobernación, aunque el ministro haya invocado la Ley de Orden Público para disolver las manifestaciones violentamente, no existe base legal para tales acciones, el derecho de manifestación, se encuentra consagrado en la Constitución, aunque también el de locomoción, por lo que se debe valorar a los dos dentro del mismo contexto, no digo que bloquear carreteras y calles sea la solución a los problemas de determinado grupo, hoy son los estudiantes de magisterio, mañana serán otros, pero, ¿Qué se puede hacer, para hacerse notar, ante un Gobierno de corte unilateral? Le llamo unilateral, porque no ha dado muestras de ser un gobierno de consensos con todos los sectores, prueba de ello es la actitud con los estudiantes de magisterio, aunque elPeriódico haya querido mostrar una imagen negativa de los alumnos, porque es un medio que se encuentra alineado, no solamente a los intereses del gran capital del país, sino que al actual régimen, los escolares se encontraban en desventaja real, sé que no todos opinamos igual, y yo respeto el pensamiento libre de todos y cada uno de los seres humanos, siempre que el mismo sea libre, no alineado a intereses de ningún tipo, porque los alineados, no solamente no responden a los intereses de la comunidad, sino que desvirtúan la realidad, por lo que me considero no alineada a interés particular alguno, identificada con los intereses sociales, no los particulares, y totalmente contraria a cualquier muestra de autoritarismo, creo en la democracia, pero más que nada en el diálogo y el consenso, mismo que aplico con mis hijas, hermanos y alumnos.
Después de lo anterior, respetando a todos/as los que no piensan lo mismo que yo, confirmo lo siguiente, la calidad en la educación primaria, no significa lo mismo que cantidad, y de la calidad de la misma es responsable el Ministerio de Educación, porque la enseñanza es parte de las Políticas Públicas de un gobierno, y la eficacia de los servicios que presta a la población, son parte del bien común, siendo uno de los principales, la educación, materia en la que todos los gobiernos, con excepción del gobierno del Dr. Arévalo, todos nos han dejado una deuda cada vez más grande, siendo la formación un eje primordial para el desarrollo de un país. Y si a materia de seguridad nos referimos, creo una imprudencia por parte del ministro del ramo no agotar primero la vía del diálogo, lanzar bombas lacrimógenas a jóvenes, como varios medios de comunicación dieron a conocer, no es mantener ni por asomo la seguridad del país, no entiendo, por qué siguen habiendo tantos muertos diarios, violaciones, extorsiones, secuestros, crimen organizado, y se demuestra la fortaleza del ministerio con jóvenes, que como lo fuimos todos, en un determinado momento histórico, luchamos por lo que creímos un ideal, la fuerza bruta no conduce a construir una mejor nación, conduce a más división, y ese es un lujo que no nos podemos, ni nos debemos dar.
En base a lo expuesto, por medio del espacio que me brinda este prestigioso medio de comunicación social, insto a los dos ministros antes mencionados a que opten primero por el diálogo y la tolerancia, antes de cualquier medida coercitiva que solamente divide más a nuestra históricamente dividida población, y le repito señora Ministra de Educación priorice la calidad sobre la cantidad, es un buen ejercicio hacerse el planteamiento expuesto, en cuanto al señor Ministro de Gobernación, mejor lea primero la Ley de Orden Público, para saber si es su competencia invocarla para disolver una manifestación de la forma en que lo hizo, no abra más brechas de las que ya existen, porque vivimos en democracia, y su deber es que todos nuestros derechos sean respetados, con prudencia y mente abierta se pueden conciliar dos derechos que en momentos pueden crear una antinomia (Una norma de la misma jerarquía colisiona con otra) hay que balancear las dos de tal forma que los dos derechos sean respetados. EL PROBLEMA NO ES DE CANTIDAD NI DE DEMOSTRAR QUIÉN TIENE MÁS FUERZA, EL PROBLEMA ES DE CALIDAD Y DE TOLERANCIA.