Los chipriotas eligen el domingo a su presidente, entre el comunista Demetris Christofias y el conservador Ioannis Kasulides, ambos partidarios de la apertura para encontrar una solución a la división de la isla, cuyo norte está ocupado por Turquía desde hace 30 años.
Christofias y Kasulides llegaron a la cabeza durante la primera vuelta, el 17 de febrero, derrotando al presidente saliente, Tasos Papadopulos, cuyo mandato estuvo marcado por la entrada de Chipre en la Unión Europea (UE) en 2004.
Al contrario de Papadopulos, inflexible ante los dirigentes turco-chipriotas sobre la cuestión de la reunificación de la isla, los dos finalistas subrayaron su deseo de apertura para solucionar el conflicto.
El favorito en esta segunda vuelta es Christofias, líder del partido comunista Akel, que recibió el apoyo de los socialdemócratas de Edek y del partido Diko de Papadopulos, incluso si estos nuevos aliados se oponen a una mayor apertura hacia la parte turco-chipriota.
Christofias «debería alegrarse de este apoyo, pero no será una batalla fácil. Va a ganar, pero la elección será ajustada», declaró el profesor Joseph Joseph, especialista de Relaciones Internacionales en la Universidad de Chipre.
El respaldo de los partidos Edek y Diko daría más del 58% de los votos al líder de Akel, pero habrá que contar con la defección de los electores que no puedan decidirse a votar por un comunista, según los observadores políticos.
Por otra parte, Akel, la formación política más importantes de Chipre, no es ardiente defensora de la UE, a diferencia de Kasulides, que es diputado europeo.
Si gana, Christofias, primer dirigente del partido comunista chipriota candidato a una presidencial, se convertiría en el único jefe de Estado comunista en el seno de la UE.
Pero la poderosa Iglesia católica, preocupada por los rumores sobre la posible desaparición de la educación religiosa de los programas escolares, llama a votar por Ioannis Kasulides.
Christofias desmintió esos rumores, que calificó de calumnias, y la Iglesia católica fue criticada por su implicación en los asuntos políticos.
Según Joseph, el apoyo de la iglesia podría incluso perjudicar a Kasulides. «La mayoría de chipriotas partidarios de Europa no ve con buenos ojos que la iglesia de inmiscuya de este modo».
Kasulides, de 59 años, llegó a la cabeza en la primera vuelta con 33,51% de los votos, pero sólo aventajó a Christofias, de 61 años, por unas 980 papeletas.
La isla está dividida entre la República de Chipre (sur) y la República turca de Chipre del Norte (RTCN), únicamente reconocida por Turquía. Las tropas turcas invadieron en 1974 el tercio norte de la isla en respuesta a un golpe de Estado greco-chipriota respaldado por Atenas y destinado a anexionar Chipre a Grecia.
Por su parte, el dirigente turco-chipriota, Mehmet Ali Talat, con quien Christofias mantiene buenas relaciones, celebró los resultados de la primera vuelta, esperando nuevas discusiones.
«Estamos dispuestos a contribuir a estos esfuerzos y a encontrar una solución rápida, justa y global al problema chipriota», afirmó.