Cambios en la Scotland Yard


Imagen de la sede de la Scotland Yard, la policí­a del Reino Unido, la cual tendrá cambios, empezando con su jefe, Ian Blair. Archivo La Hora.

El jefe de la policí­a de Londres, Ian Blair, deja su cargo hoy, tras cuatro años que serán recordados no por su éxito en reducir la criminalidad sino por la muerte por error del brasileño Jean-Charles de Menezes, el 22 de julio del 2005.


En los cuatro años que Ian Blair, de 55 años, dirigió Scotland Yard, la tasa de criminalidad bajó un 8%, un logro del que pueden ufanarse pocos, o ninguno, de sus predecesores en el cargo.

Pese a una oleada de muertes violentas de adolescentes en los últimos dos años, la confianza de los londinenses en su policí­a aumentó durante el mandato de Blair, que llegó a la jefatura de Scotland Yard en febrero de 2005.

El comisario -que vistió el uniforme policial por primera vez en 1974- incrementó el número de agentes desplegados en más de 600 comunidades de la capital británica, lo que tuvo como resultado una baja en la criminalidad.

Pero no será por ese éxito que Blair será recordado, si no por la serie de errores policiales que llevaron a que un inocente muriera de siete tiros a la cabeza en el metro de Stockwell, sur de Londres, al ser confundido con un kamikaze, poco después de los atentados de julio de 2005 que causaron 56 muertos.

Y sobre todo, por su ignorancia de lo que ocurrió ese dí­a.

En un discurso hoy, el jefe de Scotland Yard admitió nuevamente que «durante 24 horas» no supo que sus «agentes habí­an matado al hombre equivocado», y reiteró «su pesar» por la muerte de De Menezes.

Por su parte, la familia insiste que «como jefe de la policí­a metropolitana, Ian Blair debe ser considerado el responsable final de la muerte de Jean Charles», que murió, afirman, «asesinado», a sus 27 años.

En el último dí­a de Ian Blair en su cargo, la campaña «Justicia para Jean» visitó Scotland Yard para entregarle unos «regalos de despedida», entre ellos una larga lista de los «errores» que estima efectuó tras la muerte de De Menezes, acompañada de una gran foto del joven.

La partida de Ian Blair – que podrí­a haber permanecido en su cargo hasta febrero de 2010 pero presentó su renuncia en octubre – coincide con los últimos dí­as de la investigación judicial sobre la muerte de De Menezes.

El jurado de esa «indagación pública» para determinar las circunstancias en que la policí­a mató al electricista brasileño, que empezó el 22 de septiembre, debe pronunciarse en los próximos dí­as, tras escuchar a más de medio centenar de testigos, entre ellos a decenas de agentes y responsables policiales que admitieron múltiples errores en el operativo.

Esta indagación judicial no constituye un juicio común, ya que no es un proceso, ni se pronuncia condena. Pero si el jurado concluye que la muerte del joven fue un asesinato, ello puede ser la base para otros pasos legales, como reclamar que los culpables, entre ellos Ian Blair, rindan cuentas ante la justicia.

Mientras tanto, el jefe de Scotland Yard parte de su cargo con un paquete de compensaciones bajo el brazo de varios cientos de miles de libras.

Y ello, pese a que en agosto del 2007 un informe de la Comisión Independiente de Quejas a la Policí­a (IPCC por sus siglas en inglés) criticó duramente a Scotland Yard y a su jefe por la muerte del brasileño

Luego, en noviembre de 2007, la policí­a de Londres fue hallada culpable por un tribunal de haber violado las leyes de la seguridad al disparar contra De Menezes.

Aunque este caso fue la nube más importante que ensombreció el mandato de Blair, no fue la única: también uno de sus subordinados – el oficial musulmán de más alto rango de Scotland Yard – lanzó en su contra acusaciones de presunto racismo.