Que sean efectivos, observables, tipo objetivos operacionales. Lo demás solamente representa un mero bla, bla, bla, sin sentido práctico en ese campo. Deben tener muy presente siempre que todo cambio, resultante es del proceso correspondiente a la mano. Un fruto bien planificado en sus basamentos al igual que la respectiva proyección hacia los usuarios conocidos.
La titular de dicha cartera es una dama profesional, como anillo al dedo, vale decir, contrario a la discriminación y el tildado machismo presente en otros casos. Sus colaboradoras cercanas también representan ser hijas de Eva, simbólicamente, no biológicas por supuesto. Entonces creemos funciona y asumimos con optimismo el equipo responsable del accionar.
Es común en el presente que para todo funcionamiento apropiado a ese nivel, sea habitual y buena costumbre el recurso al diálogo pluralista; a la búsqueda tenaz de articular consensos y restantes procedimientos civilizados. Cabe aludir al dicho popular “que hablando se entiende la gente’’, es la puerta abierta a la discusión, sin que quepa duda alguna.
Urgente viene a ser sobremanera revestirse quienes impulsan la cartera en mención, de sencillez y modestia, la sabiduría imposible exhiba orgullo volátil a menudo, una inservible tarjeta de presentación. Las alturas marean y distan de considerarse convenientes en el ámbito de gobierno, calificado democrático, expresión de elecciones libres, por demás legítimas.
En materia de cambios es urgente y necesario salgan pronto a luz pública de inmediato. El tiempo pasa rápido y es menester su aprovechamiento indispensable sin pérdida notoria, puesto que la población en general, alumnado creciente y padres de familia se queman las pestañas ante el costo de vida por las nubes y aumentan considerablemente las expectativas.
Que en la planta central, una infraestructura bien remozada y aprovechada al máximo, el lujo, ostentación y un cúmulo de requisitos a efecto de trasponer los umbrales sean eliminados. Excepto lo atinente a la seguridad, misma ajena a impedimentos non gratos. Deseable en consecuencia resulta una política también de puertas abiertas que instauró un exministro.
Los de abajo claman por un personal necesario, tampoco subutilizado, equivalente a la objetada burocracia desmedida, respecto a los diversos renglones, manejados con criterios presupuestarios y técnicos, asimismo de orden administrativo. En la actualidad ya se volvió común y corriente enterarnos reciban la denominación de gerentes aquí y gerentes allá.
Referente a los sueldos, hay mucha tela que cortar. La ansiada y esperada rebaja de sueldos o emolumentos persiste, sin embargo, hay oídos sordos; da la impresión que viviéramos una época de bonanza. Empero, eso significa “una voz en el desierto’’ inclusive. Atenderlo a conciencia viene a ser algo prioritario, entre los restantes asuntos a mejorar.
Que las nuevas plazas sean otorgadas en favor de quienes obtengan las mejores cualidades y calificaciones en las evaluaciones de rigor. No rotundo a las recomendaciones de arriba, en concreto del Congreso, en fin, de autoridades a diestra y siniestra. No a la corrupción, sí a la transparencia, además otro sí a la profesionalización magisterial cuanto antes.
La reparación y mantenimiento de los edificios escolares tenga la preocupación atinente. Están en abandono, carecen de mobiliario, maestros y de los servicios básicos. Ya no les den nombres rimbombantes sin qué ni para qué. Precisa que el funcionamiento sea una hermosa realidad tangible. Aun vemos los cuadros dramáticos de niños sentados en blocks de cemento.
Ojo a la refacción escolar, a la valija didáctica y los textos sean entregados a tiempo y ausente la publicidad en demasía. Pero que no quede en el olvido el tema del ciclo escolar constituya al menos los 180 días hábiles, ajenos desde luego a pérdidas de tiempo. Finalmente, entrarle de lleno con la consigna de menos exigencias y mucho más rendimiento.