Cambio climático amenazará la vida de millones de personas en 20 años


El sol brilla en el verano alemán, uno de los más cálidos del planeta. El cambio climático podrí­a cobrar la vida de miles de personas dentro de 30 años.

El cambio climático podrí­a cobrarse la vida de millones de personas dentro de 20 años puesto que favorecerá la desnutrición y las enfermedades, estimaron expertos reunidos en Libreville para una conferencia interministerial sobre la salud y el medio ambiente en Africa.


«Hipócrates ya decí­a que para estudiar la medicina, hací­a falta estudiar el clima. El cambio climático tendrá efectos directos e indirectos sobre la salud de la gente. Directos sobre los desastres, las inundaciones, las sequí­as, pero también indirectos sobre las enfermedades», advierte la médica española Marí­a Neira, directora del departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre mediados de los años 1970 hasta ahora, el calentamiento planetario «ha sido responsable de unas 150 mil muertes suplementarias al año. Afecta de forma aplastante a las poblaciones más pobres», destaca el investigador Diarmid Campbell-Lendrum, especialista en la OMS.

Según las estimaciones, la cifra de muertos aumentará, asegura este experto, que afirma que por el momento sólo se trata de «la punta del iceberg».

A este ritmo, el número de fallecidos por causas directamente vinculadas con el cambio climático se cifrará en millones «dentro de veinte años», alerta al margen de la conferencia, la primera sobre este ámbito, que se celebra esta semana el Libreville.

El paludismo, que deja un millón de muertos anuales y afecta a varios millones de personas, progresará. «Ya tenemos un gran problema» con esta lacra, y el calentamiento del planeta «lo hará más difí­cil», explica el doctor Campbell-Lendrum.

La temperatura influye sobre la supervivencia de los mosquitos y los parásitos (que transmiten el paludismo). «En conclusión, cuánto más calor hace, mayor es el í­ndice de infección», explica.

Con el aumento del mercurio y la mayor frecuencia de las inundaciones, la malaria aparece en las regiones o en altitudes que hasta ahora se habí­an mantenido a salvo.

También inquietan las enfermedades diarreicas, para las que la temperatura desempeña un papel crucial.

«En muchos casos, la bacteria que infecta el agua o la comida sobrevive mejor a una temperatura elevada. Además el aumento del número de inundaciones y sobre todo de sequí­as contaminará las fuentes de agua. Por ejemplo, en periodo de sequí­a, la gente almacena el agua durante más tiempo o se lava menos las manos», subraya el investigador.

«Uno de nuestros mayores problemas es la malnutrición. Mata a unas 3,5 millones de personas al año. (Con el cambio climático), la producción alimentaria aumentará ligeramente en los paí­ses ricos pero bajará en torno al Ecuador. Los que tengan más necesidad, tendrán menos», indica Campbell-Lendrum.

Banon Siaka, un ingeniero de Burkina Faso, asegura estar «de acuerdo sobre esa constatación, pero hay un desafí­o: ¿cómo desarrollarse y contaminar menos? Es difí­cil», dice.

«Los paí­ses africanos son aquéllos que menos han favorecido el cambio climático y son quienes más lo sufren», manifiesta Neira.

«No queremos en ningún caso comprometer la lucha contra la pobreza en los paí­ses más pobres. Los más ricos, que han contribuido en gran parte al problema, deben dar el primer paso», añade por su parte Campbell-Lendrum.

Para este experto, hay casos en los que el desarrollo sostenible puede permitir a la vez reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la salud.

No es una elección entre desarrollarse o no desarrollarse, sino cómo desarrollarse», resume.