Carlos Sandoval, vocero de la Municipalidad de Guatemala, dijo a La Hora que las malas condiciones de la Avenida La Reforma y calles aledañas se deben a varios factores, como la falta de presupuesto para su reparación y la cantidad de vehículos que circulan diariamente.
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Una de las características de las calles es el efecto de “piel de cocodrilo”, que son las grietas que se crean en el asfalto y que en época de lluvia afectan la durabilidad de la cinta asfáltica.
El mal estado vial también se debe a la cantidad de personas y vehículos que se movilizan en la ciudad, que ha provocado el surgimiento de baches en las calles, que en segunda instancia afectan a los autos y otros medios de transporte.
“Hay ciertas áreas en las cuales debemos de recibir otro apoyo interinstitucional, pero no se ha logrado; por lo tanto, la Municipalidad tiene que estirar ese presupuesto, para poder abarcar los alrededor de dos mil kilómetros de cinta asfáltica que hay dentro de la Ciudad” indicó el portavoz del Ayuntamiento, quien agregó que la pronta reparación de las calles depende de la calendarización que las cuadrillas de infraestructura manejen.
El presupuesto de la Municipalidad para el mantenimiento de las calles y el rebacheo es de Q75 millones, el cual es insuficiente para cubrir las demandas de reparación.
El equipo de infraestructura de la comuna ya ha realizado trabajos para mejorar las condiciones de la carretera en la 50 calle, entre la Atanasio Tzul y la Petapa, además del Periférico, el ingreso de la colonia Santa Fe y el Bulevar Liberación, dijo Sandoval.