Calidad educativa para algunos…


Miguel-Saquimux-2012

El abismo existente entre los niveles de calidad académica en Guatemala se evidencia desde la preprimaria hasta la educación superior, para esto es necesario revisar los últimos resultados de las pruebas aplicadas a los graduandos, en donde se demostró que el 90% reprueba el área de matemáticas; por su parte, el restante 10% se caracteriza por gozar de ciertas ventajas que les permite lograr el dominio de ésta y las demás materias.

Miguel Saquimux Contreras
miguelsaquimux@gmail.com


Las diferencias empiezan a manifestarse geográficamente, porque la realidad nos indica que 50 o 70 kilómetros a la redonda de la capital, existe una deficiente cobertura de las funciones del Estado. La educación no es la excepción y es innegable que las comunidades más alejadas del área metropolitana poseen muchas limitantes, mismas que impiden que el proceso de enseñanza-aprendizaje llegue a un nivel  óptimo. En este mismo sentido, derivado del lugar de nacimiento de la persona esto puede convertirse en una ventaja o desventaja porque en la mayoría de lugares alejados de las áreas urbanas existe poca cobertura, siendo el caso contrario en algunos de los centros poblados del país.

Otro factor que influye en la calidad educativa que pueda recibir un guatemalteco, es el nivel de ingresos que éste o su familia perciba, dado que las instituciones de mayor prestigio demandan considerables cantidades, recursos necesarios para los respectivos procesos educativos. Seguramente una persona de escasos recursos y originaria del área rural, además de batallar en contra de estas adversidades, debe hacerlo también con las secuelas que produce el padecimiento de desnutrición crónica desde su nacimiento, es decir que este fragmento de la población posee aún menos posibilidades de acceder a una educación con estándares aceptables.

Esto pasa a lo interno, pero a nivel internacional estamos en peores condiciones y al hacer las odiosas comparaciones con otros países, una vez más se desnudan las debilidades de nuestro sistema educativo en general. Para comprobarlo no es necesario ir más allá del área centroamericana, pero si ese fuera el objetivo también nos encontraremos con que a nivel Latinoamérica estamos muy distantes de los países que poseen los mejores niveles educativos, y que fácilmente estamos atrasados 50 o 100 años en lo referente a educación.

Es apropiado admitir que desde hace algunos años, el Gobierno ha intentado ampliar la cobertura en el área rural del ciclo básico, impulsando programas como el de Telesecundaria, el cual es muy novedoso pero a la vez exige elevadas aptitudes en los docentes participantes, y esto lo convierte en un desafío para su correcta implementación.

En conclusión, en Guatemala para un campesino es tres, cuatro o hasta cinco veces más difícil tener acceso y aprovechar adecuadamente una educación de calidad, porque siendo una persona de escasos recursos y residente en las comunidades lejanas del país, debe superar varios obstáculos estructurales que como sociedad hemos creado. Eso no significa que es imposible, porque algunos han dado ejemplos de cómo se logran alcanzar los objetivos cuando se tiene la intención y se les brinda una oportunidad, pues muchos han aprovechado los distintos programas de becas saliendo adelante a pesar de las dificultades. En fin, los objetivos deberían encaminarse a reducir la brecha entre los niveles de calidad de vida y educativa que se experimenta en la ciudad, cabeceras departamentales y aldeas; de lo contrario será imposible encaminar un desarrollo.