Calderón pide nuevas fórmulas económicas


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El presidente mexicano Felipe Calderón exhortó ayer a los graduados de la Universidad de Stanford a crear nuevas fórmulas para construir una economí­a global que beneficie a los pobres y establezca la preservación del medio ambiente.

Por RAQUEL RUIZ
STANFORD / Agencia AP

«La pelea entre preservar la naturaleza y crecer la economí­a es un reto. Nosotros debemos hacerlo con las herramientas que nos da la ciencia para construir soluciones pragmáticas, y aquí­ en Stanford están las mentes y almas más destacadas de los jóvenes estudiantes», dijo durante su discurso como orador principal de la ceremonia de graduación.

La Universidad de Stanford celebró el domingo la graduación número 120 de su historia con casi 5.000 estudiantes en distintas disciplinas y pertenecientes a 44 paí­ses.

La ceremonia se realizó en el estadio de fútbol estadounidense del recinto universitario remodelado recientemente y con capacidad para 50 mil personas.

Calderón no se refirió a ninguno de los temas que agobian a México como la delincuencia y el narcotráfico, pero durante su intervención sobrevoló el estadio una avioneta que mostró un letrero en el que se podí­a leer «40 mil muertes, ¿cuántas más?».

Posteriormente se conoció que la avioneta formó parte de la protesta pací­fica efectuada cerca del estadio, organizada por el Frente por la Democracia en México, una coalición de 12 grupos activistas y personas hispanas del área de la bahí­a de San Francisco, bajo la consigna «ni una muerte más».

«Desde hace un mes nos estamos organizando y le enviaremos una carta al Senado de México con firmas para que para las próximas elecciones se pueda conseguir la tarjeta electoral en todas partes de este paí­s, ya que en las elecciones pasadas sólo votaron 33.000 personas de los siete millones de mexicanos que viven en los Estados Unidos», dijo Miguel Pérez, un comentarista radial, una de las cabezas de la organización.

Cifras oficiales de las autoridades mexicanas señalan que más de 35.000 personas han muerto desde que Calderón asumió la presidencia y declaró una guerra frontal a los narcotraficantes en diciembre del 2006.

Los graduados son los que eligen al orador. Otro lí­der latinoamericano que participó en el 2003 fue el entonces presidente de Perú Alejandro Toledo, que estudió su doctorado en esta universidad estadounidense.

Los estudiantes que escogieron a Calderón como orador dijeron en un comunicado que su objetivo es mostrar a sus compañeros cómo alguien puede servir a una nación en «momentos difí­ciles y enviar un mensaje contundente al paí­s y al mundo acerca de la importancia del liderazgo a nivel internacional». El comunicado estaba firmado por los estudiantes Dante DiCicco, Pamon Forouhar, Mona Hadidi y Molly Spaeth.

Una de las graduadas, la ecuatoriana Carolina Jaramillos de 22 años, dijo que a pesar de que el presidente mexicano es una figura controversial ella se siente complacida de que alguien importante a nivel mundial diera el discurso de graduación.

Calderón también le dijo a los estudiantes que nunca deben dejar de soñar, alcanzar sus metas, no importa cuán difí­cil sea, porque el poder del hombre es más grande para crear y no para destruir.

«Estén seguros de sus principios, nunca se sientan derrotados; el mundo está esperando por ustedes», dijo Calderón, recordándole a los estudiantes de los grandes problemas que enfrenta el planeta como el cambio climático, la inmigración, pobreza, terrorismo, epidemias, crisis económica, desempleo y venta de armas que han matado miles de personas en el mundo y en México.

El mandatario cerró su discurso recordándoles a los graduados y los asistentes que los más importante en la vida es la felicidad y que ellos deben recordarlo todos los dí­as de su vida.

Otras alumnas de origen asiático nacidas en Estados Unidos dijeron que les sorprendió que el presidente hubiera escogido el tema ecológico para su discurso en lugar de hablar sobre la violencia que aqueja a su paí­s.

«Me pareció interesante su decisión de hablar del medio ambiente», dijo Raisa Feistda, de 22 años, nacida en Seattle de padres filipinos.

Por su parte Nicole Brooks, también de 22 años, de ancestros hindúes y nacida en Texas, dijo que estaba un poco triste porque no habló de la inmigración.

«Como soy de Texas me importa mucho el tema migratorio y querí­a que el presidente hablara de ello. También sobre todas las muertes que ocurren en la frontera. Me pareció interesante ver sobrevolar el avión», afirmó Nicole.

Luego de la graduación el presidente se reunió a puerta cerrada con estudiantes mexicanos de la universidad, acompañado por su esposa Margarita Zavala, la secretaria de Relaciones Exteriores Patricia Espinosa Cantellano, y el embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán.