Las ventas de automóviles nuevos en Europa sufrieron en enero su peor mes en dos décadas, con una caída del 27% interanual que va a dar argumentos a los países como Francia deseosos de ayudar al sector cueste lo que cueste.
Esta cifra marca el noveno mes consecutivo de retroceso de las nuevas matriculaciones, según cifras provisionales publicadas el viernes por la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA).
La caída del mes de enero, con 958.517 unidades vendidas en total, es el peor resultado en dos décadas.
Las estadísticas difundidas incluyen a 28 países: 25 Estados de la Unión Europea (Chipre y Malta no figuran), más Islandia, Noruega y Suiza.
Frente a esta situación, el presidente de la ACEA y presidente del constructor francés Renault, Carlos Ghosn, instó esta semana a Europa a «actuar» porque «lo peor está ocurriendo en estos momentos».
La ACEA apuesta por una caída del 15% de la producción automotriz europea en 2009, tras un retroceso del 5% en 2008.
El derrumbe de la demanda ha comenzado a tener efectos visibles en el empleo de un sector que totaliza en Europa 2,2 millones de puestos de trabajo directos y 10 millones indirectos.