Los argentinos de la ciudad de Rosario desde hace 67 años son fieles consumidores de la marca Café Guatemala por considerar ese aromático como uno de los mejores del mundo, pero el mismo no es cultivado ni producido en este país centroamericano.
Rosario, enclavada en el corazón agrícola de Argentina, a orillas del río Paraná y con más de un millón y medio de habitantes, «no solo es conocido como la cuna de la bandera, sino también vio nacer a la empresa Café Guatemala en 1941», pero sin que el grano sea de este país.
Es más, la marca ha crecido y se ha expandido a otras ciudades y ha llegado incluso hasta la capital argentina, Buenos Aires, detalla.
Lo que pocos saben es que el aromático proviene de otros países sudamericanos, según confió al diario José Aurelio Rodríguez, hijo de Adolfo Rodríguez, fundador de la empresa. Es más ni siquiera conocen este país centroamericano.
«Narró cómo su padre, un emigrante asturiano, llegó a Argentina en 1935, luego de haber escuchado una conversación acerca de que en Guatemala se cultivaba un excelente café, y tras varios años de trabajo en distintos lugares decidió fundar con su cuñado la empresa Café Guatemala», recordó.
Rodríguez afirmó que su padre «no conoció Guatemala ni él tampoco la ha visitado, y que el café que distribuyen tampoco es guatemalteco».
«Hemos intentado comprar café guatemalteco, pero aquí no hay oficinas ni representaciones, por lo que no hemos logrado los contactos para importar», lamentó.