Caen países emergentes y afectan bolsas europeas


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Las Bolsas europeas cerraron hoy la semana con importantes caídas lideradas por la de Madrid debido al nerviosismo que generó en los mercados la fuerte devaluación del peso argentino y la inestabilidad en otros países emergentes.

Fráncfort Agencia dpa

El temor a una escalada de la situación en Argentina, donde el peso se devaluó más de un 17 por ciento desde principio de año -más que ninguna otra moneda del mundo-, se sumó a la que vienen sufriendo otras divisas de emergentes como la lira turca, el real brasileño, la rupia india, el rublo ruso y el peso mexicano.

   Los inversores también reaccionaron con preocupación al empeoramiento de las perspectivas para la coyuntura china y a la posibilidad de nuevas retiradas de estímulos por parte de la Reserva Federal estadounidense (FED), señalaron los analistas.

   La incertidumbre se reflejó sobre todo en una caída del 3,64 por ciento del Ibex 35, principal indicador de la Bolsa española, donde casi todas las grandes empresas tienen negocios en América Latina y muchas de ellas en Argentina.

   El selectivo perdió la barrera psicológica de los 10.000 puntos y cerró la jornada en 9.868 enteros, acumulando una caída semanal de un 5,7 por ciento. Es la peor semana desde septiembre de 2012, cuando aún se temía un rescate de la economía española.

Todos los valores del indicador cayeron: BBVA se dejó un 5,14 por ciento; Telefónica, un 4,55 por ciento; Repsol perdió un 3,65 por ciento y el Banco Santander, un 3,53 por ciento. Inditex bajó un 3 por ciento e Iberdrola lo hizo un 2,28 por ciento.

   El rojo tiñó también el resto de plazas europeas. El Dax de Fráncfort perdió un 2,48 por ciento hasta los 9.392,02 puntos, la mayor caída desde junio del año pasado.

   El mismo panorama vivió el CAC de París (-2,79 por ciento), el FTSE londinense (-0,78), el MIB de Milán (-2,30) y el índice europeo EuroStoxx (-2,85).

La prima de riesgo española, por su parte, se disparó hoy hasta los 214 puntos básicos, diez más que la víspera y su nivel más alto en lo que va de año. El interés del bono español a diez años terminó la jornada y la semana con una rentabilidad en un 3,796 por ciento.

   El nerviosismo derivó hoy en una huida de los inversores a valores seguros, como títulos y monedas de los grandes países industrializados, explicaron los analistas.

   «La fuerte incertidumbre de los mercados monetarios, de acciones y de títulos de los grandes países emergentes impulsó la demanda de formas más seguras de inversión», señaló Rainer Sartoris, economista de HSBC Trinkaus.

   Como consecuencia, el oro llegó a encarecerse hasta los 1.272,55 dólares, su máximo en dos meses, antes de volver a relajarse al fin de la sesión. El euro trepó hasta los 1,3670 dólares, su máximo anual. También los bonos alemanes, considerados un refugio seguro de inversión, se beneficiaron de la incertidumbre en los mercados.