Cae «heredero» del cártel de Ciudad Juárez


Vicente Carrillo Leyva, el heredero del Cártel de Juárez. FOTO LA HORA: AFP ALFREDO ESTRELLA

La policí­a mexicana capturó a Vicente Carrillo Leyva, hijo del histórico capo Amado Carrillo Fuentes y «heredero» del cártel de Ciudad Juárez, protagonista de una sangrienta guerra por el control de esta localidad fronteriza para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.


Vicente Carrillo Leyva, de 32 años, «fue ubicado en la Ciudad de México cuando realizaba actividades fí­sicas en un parque cercano a su domicilio», dijo este jueves en rueda prensa Rodrigo Esparza, comisionado de la Policí­a Federal.

A este presunto narcotraficante se le considera «uno de los herederos» de esta organización tras la muerte en 1997 de su padre, el histórico capo Amado Carrillo Fuentes, bautizado como «El Señor de los Cielos» por controlar una extensa flota aérea con la que transportaba cocaí­na.

Carrillo Leyva, quien todaví­a vestí­a ropa deportiva al ser presentado a los medios, utilizaba una identidad falsa de empresario pero no así­ su mujer, lo que resultó una pista clave para su localización.

Sus funciones eran «directivas y de ocultamiento de recursos ilí­citos» y estaba a las órdenes del lí­der de la banda, Vicente Carrillo Fuentes, alias «El Viceroy», dijo Marisela Morales, titular de la Subprocuradurí­a de Investigaciones Especiales contra la Delincuencia Organizada.

Carrillo Leyva y su tí­o Carrillo Fuentes son los dos únicos narcotraficantes del cártel de Juárez por cuya captura las autoridades ofrecieron dos millones de dólares dentro de una lista de los 24 capos más importantes de México hecha pública la semana pasada.

Las autoridades no detallaron si recibieron algún tipo de ayuda por esta captura que pueda derivar en una recompensa.

Casi la mitad de los más de 6.400 asesinatos que se atribuyen a los cárteles desde inicios de 2008 en México se cometieron en el estado fronterizo de Chihuahua, feudo del cártel de Juárez que dirigí­a Carrillo Leyva, que libra una guerra con el cártel de Sinaloa, del prófugo Joaquí­n «el Chapo» Guzmán, por el trasiego de drogas hacia Estados Unidos.

Al detenido se le atribuye el alias de «El Ingeniero» por ser uno de los miembros de la llamada generación de «juniors» del narcotráfico, la mayorí­a de ellos educados en el extranjero.

Vicente Zambada Niebla, de 33 años, otro joven de conocido apellido por ser hijo del cabecilla del cártel de Sinaloa Ismael «El Mayo Zambada», también fue apresado en Ciudad de México a mediados de marzo.

El gobierno federal inició un combate al narcotráfico en diciembre de 2006 que incluyó el despliegue de más de 36.000 militares.

Los altos í­ndices de violencia en la frontera han llevado a Washington a exteriorizar su preocupación y una nueva muestra será la llegada este jueves a la ciudad mexicana de Cuernavaca (centro) de la secretaria de Seguridad Interior estadounidense, Janet Napolitano, y del fiscal general, Eric Holder, para una conferencia sobre tráfico de armas junto a sus pares mexicanos.

El Senado estadounidense, por su parte, aprobó el miércoles un nuevo paquete de 550 millones de dólares para reforzar la frontera que se podrí­a unir a un plan anterior del presidente Barack Obama de enví­o de más de 350 agentes federales adicionales.

Obama estará en México el 16 y 17 de abril próximos, luego de las visitas de Napolitano, de Holder, y la que realizó en marzo la secretaria de Estado, Hillary Clinton.

SEMBLANZA Carrillo Leyva


Vicente Carrillo Leyva, detenido el miércoles, es parte de la nueva generación de lí­deres del narcotráfico e hijo del extinto jefe del cártel de Juárez, Amado Carrillo Fuentes, llamado «El Señor de los Cielos» por llevar droga en aviones de gran porte que él mismo piloteaba.

A la muerte en 1997 del Señor de los Cielos, en un hospital luego de ser sometido a una cirugí­a plástica, el liderazgo del cártel habrí­a recaí­do en Vicente Carrillo Fuentes, hermano de Amado, mientras que Carrillo Leyva se convirtió en su principal lugarteniente.

Para evitar ser ubicado por las autoridades, Carrillo Leyva, nacido en julio de 1976, adoptó el nombre de Alejandro Peralta Alvarez, con el cual se presentaba como empresario en la Ciudad de México.

La boda de Carrillo Leyva con Célica Quevedo Gastélum, en noviembre de 2001, fue según la prensa una de las grandes fiestas del mundo del narcotráfico, a la que habrí­an asistido lí­deres de cárteles aliados.

Un elemento fundamental para la detención de Carrillo Leyva fue que su esposa mantuvo su nombre real y a través de ello las autoridades localizaron el domicilio de la pareja.

La hermana de Célica Quevedo Gastélum también habí­a estado casada con el menor de los hermanos Carrillo Fuentes, Rodolfo, alias «El Niño de Oro». La pareja fue asesinada en septiembre de 2004 como parte de un ajuste de cuentas del narcotráfico.

El hijo del Señor de los Cielos aparentemente llevaba la vida propia de un empresario exitoso, era afecto a viajar a Europa y Sudamérica con documentos apócrifos, utilizaba autos de lujo y gustaba de mantenerse en forma.

Carrillo Leyva fue presentado este jueves a la prensa con ropa deportiva blanca, ya que su detención ocurrió precisamente cuando realizaba ejercicio en un parque cercano a su casa, en una zona residencial de la capital mexicana.

Se lo acusa de trasiego de droga, lavado de dinero y acopio de armas y municiones, y su nombre figura, junto con el de su tí­o, en una lista de los más buscados difundida la semana pasada y por cuya captura se ofrecí­a una recompensa de dos millones de dólares.

El detenido estaba prófugo de la justicia desde los 21 años, cuando el 16 de enero de 1998 un juez de la Ciudad de México ordenó su captura por presunto lavado de dinero del cártel de Juárez, según el diario Reforma.

El rotativo añade que Carrillo Leyva pasó parte de su adolescencia en paí­ses sudamericanos, principalmente en Chile, y que regresó a México en 1996 para matricularse con una identidad falsa en un exclusivo colegio, además de que desde entonces ha vivido en zonas residenciales de la capital mexicana.