Cada vez más dependientes de préstamos internacionales


Los corredores de bolsa  durante negociaciones en las que dependen de los créditos internacionales. AFP Mauricio Lima

Las economí­as emergentes dependen cada vez más de los préstamos internacionales y esto podrí­a suponer riesgos para esos paí­ses debido a la actual crisis financiera, según un estudio del Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) difundido el domingo.


«Numerosas economí­as emergentes aumentaron su dependencia de los créditos acordados por bancos internacionales», indicó el BIS, antes de considerar que la actual crisis financiera «podrí­a llevar a los bancos a revisar su exposición en esas economí­as».

Según los economistas del BIS, el banco central de los bancos centrales, que dirige el español Jaime Caruana, cuya sede está en Basilea (norte de Suiza) y reúne a 55 instituciones de emisión en el mundo, un recorte del crédito por parte de los bancos internacionales podrí­a tener un «impacto negativo en la economí­a real» de los paí­ses emergentes.

La crisis de los créditos hipotecarios de riesgo del pasado verano (boreal) en Estados Unidos, o crisis de las «subprime», y el agotamiento de la liquidez posterior «reforzaron los temores sobre el alcance de esta exposición y la dependencia de los mercados emergentes del crédito internacional», destacó el BIS en su estudio.

Polonia y Hungrí­a, pero también los paí­ses bálticos (Letonia, Estonia y Lituania), revelaron hace poco su vulnerabilidad frente a los préstamos en divisas extranjeras, principalmente francos suizos y euros.

La depreciación de las monedas locales frente a las divisas extranjeras podrí­a provocar un alza de los impagos entre los deudores que hasta ahora apostaban por una tendencia inversa.

En ese contexto, el Banco nacional de Polonia anunciaba el 29 de octubre que habí­a alcanzado un acuerdo con el Banco Central Europeo (BCE) y el Banco Nacional de Suiza para obtener un préstamo en francos suizos que le permitirí­a aliviar su mercado de crédito hipotecario.

Según cifras del BIS, los préstamos internacionales con destino a las economí­as emergentes se cuadruplicaron desde 2002 hasta alcanzar los 4,9 billones de dólares (3,8 billones de euros) a mediados de 2008.

Los créditos internacionales destinados a Hungrí­a se multiplicaron por siete en el primer semestre de 2008 hasta alcanzar más del 80% del total de créditos otorgados al sector no bancario (particulares y empresas).

Los préstamos internacionales con destino a la República Checa y Polonia se multiplicaron por diez en el mismo periodo, según el BIS, y representan casi el 100% de los créditos concedidos.

Ese porcentaje representa el 50% en Rusia y más del 60% en China.

La madurez del crédito varí­a también según los paí­ses, exponiendo a los deudores a los cambios en los mercados en el caso de los créditos a corto plazo.

Ese tipo de créditos sólo representa un 20% de los préstamos en Hungrí­a y en Polonia, pero más del 46% en Rusia y casi el 60% en la India y en China.

Del lado de los bancos emisores, los establecimientos austrí­acos, con fuerte presencia en Europa central, están bastante expuestos. En su caso, los préstamos hacia paí­ses emergentes representan casi el 50% del total de créditos internacionales acordados por los bancos de ese paí­s.

A pesar del deterioro de la situación de los mercados y de la economí­a real, los préstamos destinados a los paí­ses emergentes se mantuvieron en el primer semestre de 2008 y siguen progresando, aunque más lentamente.