Cada quien con su cruz


GLADYS_MONTERROSO

“La historia es el progreso de la conciencia de la libertad”, George Hegel

No se trata solamente de la época que invita a reflexionar, es un poco el entorno de cada quien, sumado a la situación general del país, en cualquier espacio de la vida nos encontramos con diversidad de personas, que se encuentran más que preocupadas de los índices económicos, de violencia y muchos más, pero adicional a lo anterior, todos y cada uno de nosotros llevamos nuestra cruz individual

Gladys Monterroso


Que unida muchas veces a otras cruces da como resultado un verdadero calvario, me ubico en cada niña y niño violados, en los que mueren lánguidamente de desnutrición, en cada mujer y hombre que sufre maltrato físico y psicológico diariamente, ya sea laboral, en su entorno y otros más, en todos y todas aquellas personas que cotidianamente esperan encontrar empleo y las puertas se cierran, en todos los que hacen cola en los hospitales públicos con enfermedades incurables o terminales, sin encontrar ni cura ni alivio a sus males, porque no son atendidos y no tienen dinero para comprar una medicina, en todos los que quisieran que no amaneciera, para no enfrentar sus propios demonios internos, y así podríamos enumerar tantas y tantas cruces y tan variadas que nos faltaría espacio para solamente mencionarlas.

Hoy trataré de centrarme en una cruz especial que es de muchos ciudadanos del mundo: las secuelas de un enfrentamiento armado, esa cruz la llevamos sin distinción alguna, todos y los responsables no somos todos, ya que fuimos sacrificados cual corderos por los intereses muy particulares y lo más triste económicos y de clase de la elite oligárquica del país, muy bien acompañada del entonces imperio, que en una alianza más que infernal, quienes fueron los artífices de todas las violaciones a los derechos fundamentales, que sufrió la sociedad guatemalteca, mataron las esperanzas del futuro de una forma sangrienta y brutal, si señores ¿Por qué es culpable la oligarquía? Porque con el objetivo de mantener sus privilegios jamás permitirán que la población modifique su estatus, acá los ricos ya están completos y todos los demás siempre seremos vasallos, sin importar el apellido o el lugar que se ocupe en la pirámide preestablecida,  allí no se colará nadie, y a quien mejor que a ellos les conviene que los jóvenes, niños y adultos se encuentren siempre en la mayor ignorancia, porque un pueblo instruido siempre nunca es vencido, todas y todos los demás somos y seremos siempre  peones,  torres, caballos y alfiles, en ese orden dependiendo de la cuna en que hayamos nacido, pero jamás seremos parte de la corona, porque es un privilegio de un grupúsculo en el que no puede entrar nadie más. A mi criterio ese tipo de estructuras, y el aferrarse a las mismas ha sido y será la causa de enfrentamiento de hermanos, mientras no cambie esa situación no cambiará la posición de nadie, es un círculo vicioso en el que las piezas solamente se modificarán, pero serán siempre las mismas, fomentando la corrupción, pobreza, desigualdades, e infinidad de males que aquejan a nuestro cada día más deteriorado país, esa es una parte más que importante de nuestra gran cruz.