Buzek, de 69 años y miembro del Partido Popular Europeo (PPE, conservadores) contó con el apoyo de los dos otros grandes grupos del hemiciclo, socialistas y liberales, así como de los Verdes.
Su candidatura fue aprobada por 555 votos de un total de 713 votantes frente a la comunista sueca Eva-Britt Svensson, al inicio de la sesión constitutiva del Parlamento de Estrasburgo (noreste francés), surgido de las elecciones europeas de junio.
«Considero mi elección como una señal hacia nuestros países» de Europa del Este, que ingresaron en la UE a partir de 2004, declaró Buzek tras su elección.
«Ya no hay «ustedes» (de un lado de Europa) y «nosotros» (del otro lado). Ahora hay únicamente una Europa compartida» por todos, prosiguió.
Buzek, integrante de la Plataforma Cívica (centro-derecha) del primer ministro polaco, Donald Tusk, sucederá durante la primera mitad de la legislatura (dos años y medio) al cristiano-demócrata Hans-Gert Poettering.
Le tomará el relevo un socialista, el alemán Martin Schulz, según un acuerdo de reciprocidad alcanzado entre las dos formaciones.
Si bien es prestigiosa, la función del presidente tiene una influencia limitada en la actividad legislativa del Parlamento.
Preside las sesiones plenarias, las reuniones de la conferencia de los presidentes de los grupos políticos, vela por la aplicación del reglamento y representa la institución ante las instancias internacionales.
En junio de 2004, otro polaco compitió por la presidencia, el liberal Bronoslaw Geremek, pero su candidatura no fue apoyada por los diputados, que eligieron al socialista español Josep Borrell.
Buzek debe su elección al acuerdo «técnico» concluido entre conservadores y socialistas para repartirse los puestos clave de la cámara europea, al que se sumaron los liberales.
Una «coalición tripartita» que lleva camino de repetirse para reelegir el próximo otoño boreal al portugués conservador José Manuel Barroso al frente de la Comisión Europea.
Buzek se impuso en las negociaciones entre bastidores al candidato del primer ministro italiano Silvio Berlusconi, Mario Mauro, que arrojó la toalla la semana pasada y se contentó con obtener la presidencia de la comisión parlamentaria de Relaciones Exteriores.
Nacido en 1940 en el seno de una familia protestante en Smilowice, hoy en día en República Checa, Buzek se especializó en química durante la posguerra en Silesia (sur de Polonia), donde se afilió años más tarde a Solidaridad, el movimiento sindical que impulsó la caída del comunismo en el país.
Demostró ser un hombre de compromiso al mantenerse durante cuatro años (1997-2001) en el puesto de primer ministro, conciliando las facciones rivales de Solidaridad para sacar adelante las reformas en materia de pensiones, sanidad y descentralización.