Bush y Brown hacen frente común


El presidente George W. Bush y el primer ministro británico, Gordon Brown durante una conferencia de prensa.

El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció nuevas sanciones de la Unión Europea contra Irán, tras reunirse en Londres con el presidente estadounidense George W. Bush, que enarboló nuevamente la amenaza militar contra Teherán.


«Gran Bretaña va a llamar a Europa, y Europa va a ponerse de acuerdo para tomar nuevas sanciones contra Irán», anunció el jefe de Gobierno británico, tras reunirse en Downing Street con Bush, quien llegó ayer a Londres, donde lo esperaban unos 2.000 manifestantes contra la guerra.

Entre las sanciones adelantadas por Brown en la rueda de prensa con el mandatario estadounidense figura el congelamiento de los haberes en el extranjero del banco Melli, el más grande de Irán.

El primer ministro insistió que Gran Bretaña quiere «hacer todo lo posible» para mantener el diálogo con Teherán.

Pero dejó claro que «el mensaje» que enviaban Londres y Washington a los iraní­es es que no deben optar por «el camino de la confrontación» con Occidente.

«Tenemos claro que si Irán sigue ignorando las resoluciones (de Naciones Unidas), ignorando nuestros ofrecimientos de una asociación, no tenemos más opción que intensificar las sanciones», advirtió Brown.

Bush reiteró que no descarta el uso de la fuerza para obligar a Irán a suspender su programa de enriquecimiento de uranio, aunque agregó que espera que la crisis pueda resolverse por la ví­a diplomática.

«Todas las opciones están sobre la mesa» respecto a Irán, declaró Bush, en el segundo y último dí­a de su visita a Gran Bretaña, última etapa de su gira de despedida en Europa antes de dejar la Casa Blanca, en enero próximo.

«Ahora es el momento de trabajar juntos» para lograr que Teherán suspenda su programa nuclear, declaró Bush, insistiendo que «es necesario mantener la presión» internacional sobre Irán y Corea del Norte.

El primer ministro británico anunció también, en la rueda de prensa con Bush, el enví­o de tropas adicionales a Afganistán, donde Londres tiene desplegados a 7.800 militares.

«Hoy, Gran Bretaña anunciará tropas adicionales a Afganistán», elevando el número de soldados británicos en ese paí­s «a su nivel más alto», declaró Brown.

Bush se congratuló por ese anuncio y subrayó su reconocimiento a Brown por ser «inflexible ante el terrorismo».

Ambos lí­deres disiparon versiones de diferencias sobre Irak, afirmando que están unidos en el combate para llevar «la democracia» a ese paí­s. La polí­tica aliada está dando resultados en Irak, aunque «todaví­a queda mucho trabajo por hacer», declaró Brown, que no hizo ninguna referencia a un retiro de tropas de Irak, para gran satisfacción de Bush.

El jefe de la Casa Blanca -que desayunó el lunes con el ex primer ministro Tony Blair, representante del Cuarteto para el Medio Oriente- concluye su gira de despedida europea en Belfast, donde se reunirá con lí­deres polí­ticos y con alumnos y profesores de una escuela mixta, católica y protestante.

El mandatario estadounidense será recibido en el castillo de Stormont -sede del gobierno compartido por las dos comunidades de esa provincia británica- por el primer ministro norilandés Peter Robinson y el viceprimer ministro, Martin McGuinness.

Acompañado por Gordon Brown, Bush se reunirá también con el jefe del Gobierno irlandés, Brian Cowen, que sufrió la semana pasada un serio revés cuando sus compatriotas rechazaron en un referéndum el Tratado de Europa, provocando quebraderas de cabeza a Bruselas.

En Belfast lo esperan también protestas contra la guerra en Irak y Afganistán y nuevas denuncias contra la prisión creada en la base estadounidense de Guantánamo, en el este de la isla de Cuba, donde Washington detiene, sin juicio, a sospechosos de terrorismo.

Con esta visita concluye la gira de despedida de Bush a Europa, que lo llevó a Eslovenia, Alemania, Italia, el Vaticano y Francia.

TERMINA GIRA


El presidente de Estados Unidos, llegó hoy a Belfast (Irlanda del Norte), la última etapa de su gira de despedida por Europa.

El avión de Bush aterrizó en la provincia británica alrededor de las 14:30 hora local, mientras unas 200 personas manifestaban en el centro de Belfast obedeciendo a la convocatoria de un movimiento opuesto a la guerra en Irak.

En el Palacio de Stormont, el centro del poder de Belfast, Bush se reunirá con el primer ministro británico Gordon Brown, así­ como con su homólogo irlandés Brian Cowen, para conversaciones con el jefe del gobierno de Irlanda del Norte, el protestante Peter Robinson, y el viceprimer ministro católico Martin McGuinness.

Las discusiones de Belfast estarán centradas en la aplicación de los acuerdos de paz que pusieron fin a décadas de violencia religiosa, así­ como en un programa destinado a aumentar las inversiones extranjeras en la provincia.

La visita del presidente estadounidense durará algunas horas.

Bush, quien el lunes por la mañana se encontraba en Londres, terminará en Belfast una gira europea antes de abandonar su cargo en enero que lo llevó a Eslovenia, Alemania, Italia, el Vaticano y Francia.