El presidente estadounidense, George W. Bush, manifestó hoy en Bulgaria la esperanza de que su homólogo ruso, Vladimir Putin, reconozca los beneficios de cooperar en el proyecto antimisiles norteamericano en Europa, cuestión que dominará el próximo encuentro de ambos, el segundo en un mes.
En el último día de su gira europea, Bush también dijo que a la vez que Kosovo debe ser independiente, hay que ofrecer a Serbia la perspectiva de una integración en la OTAN y la Unión Europea (UE) para que acepte perder esta provincia de mayoría albanesa, otro asunto de discordia entre Washington y Moscú.
«Hay un proceso en el que podemos cooperar, compartir la información de manera muy transparente, lo que creo sería benéfico», declaró Bush en conferencia de prensa en referencia a Rusia, al hablar de su propuesta a Putin de reunir expertos a fin de examinar las opciones para un escudo antimisiles que protegería a Europa de la amenaza balística de estados como Irán.
«Espero que los rusos consideren esas reuniones benéficas», dijo ante la prensa junto a su homólogo búlgaro, Georgi Parvanov.
La propuesta del grupo de expertos, hecha a Putin el jueves, respondía a la del presidente ruso, que consiste en cooperar con el escudo pero según sus condiciones.
El mandatario estadounidense volverá a tranquilizar a Putin sobre el objetivo de su escudo cuando lo reciba, el 1 y 2 de julio en la residencia familiar de Kennebunkport.
Este enfrentamiento preocupa a Bulgaria porque Washington no contempla protegerla con el escudo antimisiles.
Bulgaria es uno de los nuevos aliados de Estados Unidos en la que fue zona soviética, un nuevo miembro de la OTAN y de la UE. En su suelo hay bases estadounidenses y Estados Unidos prevé reforzar su presencia militar.
Bush, que efectuaba su primera visita a Bulgaria, intentó tranquilizar a sus dirigentes explicándoles que Bulgaria tendrá el equipamiento necesario para detener los misiles de medio alcance.
Rusia también discrepa de la idea de independencia de la provincia serbia de Kosovo que defiende Washington. El domingo en Albania, Bush advirtió de que si el proceso kosovar no avanza, podría ignorar las reticencias de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU, aunque Moscú tiene allí derecho de veto.
«Ha llegado el momento» de avanzar en la cuestión de Kosovo, «Estados Unidos cree que Kosovo debe ser independiente», afirmó.
Pero coincidió con Parvanov en la necesidad de «dejar claro a Serbia que hay un camino mejor, quizá en la OTAN, quizá en la UE», y también «mejores relaciones con Estados Unidos», ofreció.
Bush terminaba en Bulgaria una gira de una semana dominada por la cumbre de países industrializados del G8 en Alemania y las tensiones con Rusia.
El presidente estadounidense, impopular tanto en su país como en gran parte de Europa, quiere estrechar los vínculos con países como Bulgaria, que participa en las misiones de Irak y Afganistán.
Además, Bush dijo que apoya los esfuerzos para la liberación de las enfermeras búlgaras condenadas a muerte en Libia en un caso de contaminación de niños con el virus del sida.
George W. Bush, presidente de Estados Unidos.