El presidente estadounidense, George W. Bush, llamó este miércoles a la comunidad internacional a crear un fondo internacional para lograr la «libertad» de Cuba, en un duro discurso en el Departamento de Estado y en presencia de los embajadores ante la OEA.
lahora@lahora.com.gt
«Anuncio una nueva iniciativa para desarrollar un fondo de multimillonario para la libertad en Cuba», afirmó el presidente, en un duro discurso en el Departamento de Estado, ante representantes de la comunidad cubano-estadounidense y numerosos embajadores de Latinoamérica.
«Este fondo ayudará a los cubanos a reconstruir su economía y hacer la transición hacia la democracia», añadió el mandatario, que fortaleció el embargo en 2004 y prometió que no lo levantaría mientras el régimen castrista siga gobernando la isla.
Rechazan llamado
El llamado del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para presionar a una transición en Cuba, fue visto este miércoles como una «obsesión» por La Habana, mientras que la oposición le dio la bienvenida, pero aclaró que los cambios deben ser liderados por los cubanos.
«El paraíso socialista es un gulag tropical», dijo Bush al convocar a la comunidad mundial a crear un Fondo Internacional para la Libertad en Cuba,y mantener el embargo que su país impone desde 1962, mientras el Gobierno de la isla conserve su «monopolio» sobre el poder político y económico.
Asimismo, Bush, quien en setiembre en su discurso ante la Asamblea General de la ONU dijo que el régimen del «dictador cruel» está llegando a su final, también dijo que impulsará programas para permitir a algunas ONG que provean acceso a internet y computadoras a estudiantes cubanos.
Antes del anuncio de las medidas, las autoridades cubanas, encabezadas por el propio líder convaleciente Fidel Castro, arremetieron contra el mandatario estadounidense y su plan de acelerar una transición en la isla.
Castro, convaleciente de una crisis de salud hace 15 meses, publicó el domingo una declaración escrita en la que afirmó que Bush está «obsesionado con Cuba». «La soberanía no se negocia (…) Nunca nos intimidaron sus amenazas», subrayó, al exigir a Washington «cesar» las agresiones.
Bush «ve que su mandato se acaba y no ha podido rendir a Cuba, no ha podido presentar los resultados que estaba esperando de él la mafia y la ultraderecha cubana de Miami», declaró el canciller Felipe Pérez Roque, en declaraciones a la agencia cubana Prensa Latina reproducidas este miércoles.
Para el canciller el 30 de octubre, cuando se votará en la ONU una resolución contra el embargo, será cuando el mundo manifieste su rechazo a la política de Washington, al recordar que el bloqueo ha sido condenado durante 15 años consecutivos.
«Por primera vez, justo antes de la discusión de las Naciones Unidas sobre la resolución cubana condenando el bloqueo, el presidente de Estados Unidos anuncia que adoptará nuevas medidas para acelerar el ’periodo de transición’ en nuestro país, que equivale a la reconquista de Cuba por la fuerza», dijo el martes Castro en un artículo de prensa.
Para el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, el paquete de medidas que endurecen la política de Washington a La Habana «es más de lo mismo» y están relaciones con un año electoral en Estados Unidos.
«No hay Bush que dure cien años, ni mundo que lo resista. El está empacando, tratando de ver cómo sale lo mejor posible de una situación realmente caótica», comentó.
Los disidentes cubanos, a los que el gobierno llama «mercenarios», al servicio de Estados Unidos, recibieron los adelantos de las nuevas medidas de Washington como un respaldo a sus demandas de «libertad» en la isla, pero con matices.
«Todo lo que se pueda hacer para apoyar la transición, o sea, el proceso democrático en Cuba, es bien recibido, pero independientemente de todo lo que se haga, lo más importante es lo que podamos hacer nosotros desde aquí adentro, lo que pueda hacer el pueblo de Cuba», declaró a la AFP la opositora Martha Beatriz Roque.
Para el disidente Vladimiro Roca, Washington tiene descartada una intervención en Cuba por la fuerza, contrario a lo que afirma La Habana, y «entonces bienvenida sean (las nuevas medidas), toda la ayuda que venga para democratizar Cuba siempre será buena.
Dirigentes de la oposición dijeron que las nuevas medidas podrían ser usadadas por las autoridades cubanas contra ellos. «Eso es un riesgo porque utilizan cualquier pretexto para reprimir a la oposición, pero es un riesgo asumido», dijo Roca.
Las más recientes medidas sobre la isla anunciadas por Bush fueron en julio de 2006, el segundo informe del Plan para una Cuba Libre, a fin de acelerar una transición política.
En sus 15 meses de gobierno provisional, Raúl ha ofrecido en tres ocasiones diálogo a Washington bajo condiciones de «respeto e igualdad», pero la última vez, el pasado 26 de julio, dirigió esa oferta al presidente estadounidense que resulte electo en los comicios 2008, descartando cualquier arreglo con Bush.