Buscan una conciliación con el clima


Un perro del írtico, caracterí­stico del cí­rculo polar. Los cinco paí­ses costeros del océano írtico inician hoy una reunión con el objetivo de conciliar los diferendos territoriales.

Los cinco paí­ses costeros del océano Artico abrirán hoy una reunión en Ilulissat, en Groenlandia, con un espí­ritu de conciliación para tratar de poner fin a sus diferendos territoriales sobre esta región que esconderí­a grandes reservas energéticas.


«Estoy seguro de que vamos a encontrar los medios para que el desarrollo futuro del océano Artico sean pací­ficos y beneficiosos para todos los paí­ses», declaró el ministro danés de Relaciones Exteriores, Per Stig Moeller, antes de la apertura de la conferencia.

Se trata de la primera reunión a nivel ministerial de los cinco paí­ses que tienen una salida marí­tima sobre el Artico: Dinamarca, Noruega, Rusia, Estados Unidos y Canadá.

El encuentro busca rebajar la tensión provocada en los últimos años entre estos vecinos, ansiosos de extender su soberaní­a sobre las aguas árticas que, supuestamente, albergan un cuarto de las reservas de hidrocarburos del planeta, según estimaciones del instituto norteamericano Geological Survey.

«Debemos enviar un mensaje polí­tico de unidad a nuestros pueblos y al resto del mundo, mostrando que los cinco paí­ses abordarán las oportunidades y los cambios de forma responsable», señaló el ministro danés, impulsor de esta cita junto al primer ministro del gobierno local de Groenlandia, Hans Enoksen.

Rusia y Noruega estarán representadas por sus cancilleres, Serguei Lavrov y Jonas Gahr Stoere, respectivamente, Estados Unidos por el número dos del departamento de Estado, John Negroponte, y Canadá por su titular de Recursos Naturales, Gary Lunn.

«Es importante reunirse y hablar del cambio climático y de las posibilidades crecientes de utilizar el Artico en muchos sectores», dijo Negroponte a su llegada a Ilulissat.

«Sin duda, hay varias divergencias, pero vamos a superarlas. El Artico puede ser una zona de cooperación», añadió.

La cumbre finalizará esta noche con un comunicado final, sobre cuyo contenido los participantes están «casi de acuerdo» y que contemplará la resolución de los conflictos territoriales en el marco de Naciones Unidas.

Dinamarca -que representa a Groenlandia, su territorio de ultramar- y Canadá continúan disputándose la soberaní­a de la isla rocosa Hans Oe.

Por su parte canadienses y estadounidenses se enfrentan por la propiedad del Paso del Noroeste, entre el Atlántico y el Pací­fico, que podrí­a ser navegable todo el año a partir de 2050, debido al deshielo de las banquisas.

Rusia desafió a sus vecinos a mediados de 2007, cuando plantó su bandera a unos 4 mil metros de profundidad bajo el Polo Norte, para imponer su soberaní­a.

Y Noruega ha pedido igualmente el dominio del archipiélago de Svalbard.

La carrera por el control de las riquezas potenciales del Artico se ha acelerado a la par con el cambio climático, un fenómeno que puede crear las condiciones favorables para el transporte marí­timo y la explotación de los recursos que atesoran los fondos marinos.

Negroponte sugirió que Estados Unidos estarí­a dispuesto a ratificar el Convenio de la ONU sobre el derecho del mar, antes de finales de 2009. Es el único paí­s de la región ártica que todaví­a no lo ha hecho.