Buscan solución viable


El presidente de Chipre, Demetris Christofias, se declaró dispuesto hoy a alcanzar con los dirigentes turco-chipriotas una solución «viable» al problema de la isla, dividida desde 1974, y advirtió que un fracaso de las negociaciones tendrí­a efectos «devastadores».


«Queremos una solución viable lo más pronto posible», dijo a periodistas el dirigente greco-chipriota, que el viernes se reunirá con el lí­der de la parte turca, Mehmet Alí­ Talat.

«Al mismo tiempo, creemos que no será útil actuar con prisa sin la preparación requerida para lograr avances», agregó.

«No queremos retrasos. No tenemos tiempo. Esta vez tenemos que lograrlo. Un nuevo fracaso serí­a devastador para el futuro de nuestro pueblo, greco-chipriotas y turco-chipriotas», insistió.

Christofias se declaró «dispuesto a escuchar atentamente lo que Talat tenga que decir sobre los obstáculos y los problemas» en la resolución del conflicto.

El encuentro del viernes será el primero desde la elección de Christofias -lí­der del partido comunista Akel- el 24 de febrero a la presidencia de la República de Chipre.

El flamante presidente llamó la semana pasada al lí­der turco-chipriota a aceptar el dií logo. «Espero de Talat estreche la mano que le tiendo», declaró en Bruselas durante su primera cumbre europea.

Christofias no se mostró sin embargo muy optimista sobre el resultado del encuentro del viernes.

«Talat, a su regreso de Ankara, y la propia Ankara, declararon que pondrí­an de nuevo sobre la mesa el plan Annan rechazado como base para las negociaciones», lamentó, considerando que esto no constituye un mensaje «positivo» ni «prometedor».

El proyecto elaborado por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan habí­a sido rechazado por referéndum por los greco-chipriotas en 2004, pero aceptado por los turco-chipriotas.

«Espero que esas declaraciones sean tácticas y que no lo crean realmente, porque si Talat insiste en esa postura ustedes entienden que no resultará fácil salir del estancamiento», subrayó.

Chipre está dividida desde que el ejército turco invadió el norte de la isla en 1974, a raí­z de un golpe de Estado nacionalista greco-chipriota respaldado por Atenas.

Se proclamó entonces una República Turca de Chipre del Norte únicamente reconocida por Ankara, mientras que la República de Chipre, situada al sur, es reconocida por la comunidad internacional.

Los paí­ses occidentales vieron en la elección de Christofias una oportunidad de reactivar el diálogo, estancando durante el mandato de su predecesor, Tasos Papadopulos.