Buscan renovación en España


Tras la victoria de José Luis Rodrí­guez Zapatero (foto), presidente de España, los partidos perdedores de las pasadas elecciones deben poner sus barbas en remojo y buscar nuevos liderazgos.

Varios partidos polí­ticos españoles anunciaron cambios de lí­der o estrategia tras algunos batacazos en las elecciones legislativas del 9 de marzo, que dieron la victoria al partido socialista del presidente del gobierno, José Luis Rodrí­guez Zapatero, quien debe renovar su mandato a principios de abril.


El conservador Partido Popular (PP), Izquierda Unida (IU), el Partido Nacionalista Vasco (PNV, moderado) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) anunciaron diferentes iniciativas como la convocatoria de congresos en los próximos meses, un cambio de lí­der o la formación de nuevos equipos o propuestas.

Sólo el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) prevé un futuro sin contratiempos tras la victoria en los comicios, con el 43% de los votos y 169 escaños, y la repetición en el cargo de Zapatero, que probablemente será reelegido secretario general del partido en un congreso en junio o julio.

El PP, que quedó segundo con el 40% de los votos y 154 escaños, ha convocado un congreso nacional en junio en el que su lí­der, Mariano Rajoy, confirmó que se presenterá candidato a la continuidad –de momento parece ser el único– y a disputar la presidencia del gobierno en los próximos comicios.

La composición del «equipo propio» que pretende presentar dará la pauta del rumbo que quiere tomar Rajoy y su partido, que en los últimos dí­as ha reivindicado posiciones más de centro.

Frente a varias figuras ligadas a la época del ex presidente del gobierno José Marí­a Aznar, que en los últimos años protagonizaron una dura oposición al gobierno, Rajoy podrí­a rodearse de caras menos conocidas y quizá más moderadas, cumpliendo la reivindicación de «independencia» que defendió recientemente.

Por su parte, el PNV, que el 9 de marzo perdió más de 100.000 votos y un escaño, presentará en el próximo trimestre un «nuevo contrato renovado» con los ciudadanos vascos llamado «Euskadi 2020», cuyo contenido se desconoce.

El PSOE ganó en el Paí­s Vasco (norte) al PNV, que forma el gobierno regional vasco y que podrí­a temer que le ocurra como en Cataluña (noreste), donde los socialistas se dispararon en estas elecciones tras haber arrebatado el ejecutivo de la región a los nacionalistas moderados de CiU en anteriores comicios.

Por eso, su presidente, Iñigo Urkullu, ofreció su apoyo al PSOE para tomar decisiones en el Congreso de los Diputados, aunque sin renunciar al proyecto de referéndum sobre el futuro del Paí­s Vasco que defiende su partido y que según Madrid es ilegal.

El descalabro de IU, que pasó de cinco a dos diputados, ha supuesto la despedida de su lí­der, Gaspar Llamazares, que abandonará su puesto de coordinador general en la asamblea de junio tras haber denunciado el «voto útil», que estima le quitó votos en favor del PSOE, y un sistema electoral «injusto» en España.

El otro partido con graves pérdidas en los comicios, ERC, pasó de ocho a tres escaños frente a la fuerte subida de los socialistas en Cataluña, y al igual que IU, no podrá formar grupo polí­tico en el Congreso.

ERC ha visto como después del 9 de marzo estalló una guerra en sus filas por el liderazgo del partido entre su presidente, Josep Lluí­s Carod-Rovira, y el secretario general, Joan Puigcercós, que dirimirán en un congreso.

En total los partido polí­ticos más pequeños perdieron 11 escaños, que fueron a parar al PP (6) y al PSOE (5).

Coalición Canaria (CC), pasó de tres a dos escaños, mientras que Eusko Alkartasuna (EA, nacionalista de izquierdas) y la Chunta Aragonesista (CHA, de la región de Aragón, norte), perdieron el único que tení­an.