«Estaría bien encontrar en un futuro próximo una solución para poder elaborar nuestra plantilla para la próxima temporada, pero no queremos ponernos en presión fijando una fecha», explicó Karl-Heinz Rumenigge, presidente del Bayern, en una rueda de prensa.
«Tendríamos que utilizar de cuatro a seis semanas para encontrar una solución (…) Lo más importante es que el nuevo entrenador sea una solución convincente», añadió el mánager Uli Hoeness, sin querer avanzar nombres de candidatos.
El Bayern estará entrenado hasta el final de la temporada por Jupp Heynckes, que ya dirigió al equipo de 1987 a 1991, en una etapa en la que el club sumó dos títulos ligueros.
Heynckes, de 63 años, es un amigo personal de Hoeness y estaba este fin de semana de visita en Múnich «por pura casualidad», aseguró el dirigente bávaro.
Sin empleo desde 2007, Heynckes, que conquistó la Liga de Campeones en 1998 con el Real Madrid, fue contactado el domingo por la tarde. «Es alguien que vive en cuerpo y alma para el fútbol, un profesor de fútbol y eso es lo que necesitamos en este momento», señaló Hoeness.
Los dos dirigentes aseguraron que por el momento no se había hablado con nadie para buscar el futuro entrenador. «Podéis olvidar todo lo que se ha escrito hasta ahora, no hemos contactado con nadie», concluyó Rummenigge.
La prensa alemana había citado antes del despido de Klinsmann los nombres del holandés Frank Rijkaard (ex del Barcelona), el francés Arsí¨ne Wenger (Arsenal) y los alemanes Bernd Schuster (ex del Real Madrid) y Armin Veh (ex del Stuttgart).