Buscan ayudar a Irak


Conferencia. El teniente general Ray Odierno (I), y el General Abbud Qanbar (D), ofrecieron una conferencia sobre el estado crí­tico de Irak. (AFP / La Hora)

Las grandes potencias y los vecinos de Irak examinarán el sábado en la sede de la ONU, en Nueva York, cómo ayudar a ese paí­s a salir del caos tras más de cuatro años de ocupación norteamericana y la violencia cotidiana entre tendencias religiosas o polí­ticas.


El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el primer ministro iraquí­ Nuri al-Maliki presidirán la reunión ministerial que buscará incrementar el papel de la ONU en Irak y atender los problemas humanitarios del conflicto.

«Quiero discutir con todos los Estados miembros, junto al primer ministro Maliki, cómo implementar la resolución 1770 del Consejo de Seguridad (…) y pedir a los Estados miembros que aceleren el cumplimiento de sus compromisos», dijo Ban en una rueda de prensa esta semana.

La resolución 1770 prolongó el mandato de la Misión de Asistencia de la ONU en Irak (UNAMI) y le pidió ayudar al gobierno iraquí­ «cuando las circunstancias lo permitan».

La invasión norteamericana en 2003 fue lanzada sin la autorización de la ONU, pero el organismo reconoció luego al gobierno instalado tras la caí­da del régimen de Saddam Hussein.

Un atentado contra la oficina de la ONU en Bagdad el 19 de agosto de 2003 mató a su enviado especial, el brasileño Sergio Viera de Mello, y desde entonces el organismo limita a 55 personas su presencia en el paí­s.

Irak se convirtió en foco de inestabilidad regional y como tal preocupa a la ONU. El polémico tema será evacuado en la reunión preliminar del sábado antes del debate general de la Asamblea General, que se inicia el martes.

Según los organizadores, la reunión que se abrirá con discursos de Ban y Maliki aspira a mantener el impulso alcanzado en la conferencia internacional sobre Irak realizada en el balneario egipcio de Charm el Sheikh el mes pasado.

Participarán los cinco miembros permanentes del Consejo de seguridad de la ONU (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña) y ocho vecinos de Irak: Bahrein, Egipto, Irán, Jordania, Kuwait, Arabia Saudita, Siria y Turquí­a.

A la reunión asistirán además representantes de Canadá, Alemania, Italia y Japón, así­ como de la Unión Europea, la Liga Arabe y la Organización de la Conferencia Islámica.

Además de examinar los «desafí­os y oportunidades» para incrementar el papel de la ONU, se discutirá cómo ayudar al gobierno iraquí­ a enfrentar la violencia entre diferentes sectores, mediante el diálogo polí­tico y la reconciliación.

La reunión se produce en momentos en que un debate interno en Estados Unidos busca una puerta de salida al atolladero de Irak y la posibilidad de una retirada de parte de los 168.000 militares desplegados en ese paí­s, donde ya murieron más de 3.700 soldados y más de 27.000 resultaron heridos.

Mientras tanto, la ONU prefiere focalizarse en el problema inmediato humanitario generado por la guerra y ayudar a los paí­ses vecinos a lidiar con las consecuencias del conflicto.

«Existen enormes preocupaciones humanitarias y cuestiones vinculadas a todos esos refugiados que salen de Irak», dijo Ban. «Siria y Jordania están teniendo dificultades muy serias para alojar a todos esos refugiados, que llegan al ritmo de 15.000 personas por semana».

Se estima que el número total de refugiados ya alcanza los 4,5 millones de personas. En una crí­tica implí­cita a las escasas responsabilidades asumidas por Estados Unidos en la atención brindada a los iraquí­es que huyeron de su paí­s tras la invasión, Ban dijo que «la partes implicadas tienen obligaciones morales de hacer más por esos refugiados».

Bush entristecido

El presidente estadounidense, George W. Bush, se declaró «entristecido» por la muerte de civiles en un tiroteo ocurrido el domingo en Irak, cuando empleados de la firma de seguridad norteamericana Blackwater abrieron fuego, y dijo querer averiguar lo ocurrido.

«Primero hay que averiguar lo ocurrido», afirmó Bush en rueda de prensa en la Casa Blanca, al ser consultado sobre lo sucedido el domingo.

«Obviamente, en la medida en que se perdieron vidas inocentes, estoy entristecido», añadió. «Quiero averiguar los hechos sobre lo que ocurrió exactamente allá», reiteró.

Guardias de Blackwater que escoltaban a diplomáticos de la embajada de Estados Unidos abrieron fuego el domingo en un barrio de Bagdad.

La empresa norteamericana afirmó que el convoy fue atacado por insurgentes. Las autoridades iraquí­es dijeron que los guardias dispararon y mataron a civiles que pasaban por el lugar.