Buscan atraer a jóvenes


El gobierno chileno inició una campaña para promover el voto de los jóvenes, pues a un mes de cerrarse el padrón electoral éstos se muestran reacios a inscribirse para votar en las próximas elecciones presidenciales de diciembre.


Entre 2008 y lo que va de 2009 se han inscrito unos 460.000 nuevos electores, la mitad de los que se registraron para la anterior elección de 2006 -en que ganó Michelle Bachelet-, dejando fuera de los comicios a más de tres millones de potenciales electores, la mayorí­a jóvenes.

«Avanzamos a paso sostenido hacia una democracia gerontocrática. El voto de la integración de los jóvenes no se ha logrado», explicó a la AFP el director del Centro de Estudio de la Realidad Contemporánea (CERC), Carlos Hunneus.

«Sin duda aquí­ hay un tema muy lamentable, de mala calidad de la democracia, los jóvenes siempre quedan excluidos», agregó.

A casi un mes de que los registros electorales cierren, el gobierno lanzó la campaña «Yo tengo el poder, yo voto» para incentivar a los jóvenes a inscribirse, requisito obligatorio para poder votar en diciembre.

Existe un problema estructural: el voto en Chile es obligatorio para todos aquellos que estén inscritos. De manera que al inscribirse, se contrae una obligación de por vida y se corre el riesgo de ser multado en caso de no votar, lo que no ocurre si uno no está inscrito.

Un proyecto de ley que consagra el voto voluntario fue aprobado en el Congreso a inicios de año, pero por cuestión de tiempo no pudo aplicarse en los próximos comicios, programados para el 13 de diciembre.

Según analistas, al no apurar el trámite de la iniciativa, el gobierno favoreció la opción del candidato oficialista Eduardo Frei, ex mandatario entre 1994 y 2000, segundo en la carrera presidencial y quien mayoritariamente despierta adhesión entre los mayores.

Su contrincante de derecha, el empresario Sebastián Piñera -quien lidera los sondeos-, lanzó también una campaña para propiciar la inscripción de jóvenes, junto con incluir a varias figuras juveniles en su comando.

Frei hizo lo propio pero ninguna de las estrategias ha logrado atraer a la campaña a los jóvenes, que han optado por marginarse del proceso electoral, dijo a la AFP el investigador del Instituto Libertad (derecha), José Miguel Izquierdo.

«La propuesta de una figura joven como articuladora de la campaña que se ofrecí­a como alternativa vino de Frei, pero no fue fuerte, no resultó», señaló.

«Si los partidos hubiesen sido efectivos en la renovación de las figuras jóvenes, estos se habrí­an volcado masivamente a inscribir en las urnas», agregó.

Izquierdo acusa al Gobierno de sacar cálculos polí­ticos para no promover con fuerza la inscripción de jóvenes.

«Cuando surgió la imagen de Bachelet en 2004 como candidata oficialista favorable a los jóvenes, el Gobierno hizo una campaña muy efectiva, que logró inscribir a 830.000. Pero no pasó lo mismo ahora que Frei no lo es tanto», precisó.

«El Gobierno perdió el interés de atraer a los jóvenes a la polí­tica, porque estaban votando distinto. El voto del joven les genera incertidumbre», agregó.

Un tercer candidato, el ex diputado socialista Marco Enrí­quez Ominami, de 36 años y que se postula como independiente, estarí­a ahora captando la mayor adhesión de jóvenes. Enrí­quez está en ascenso y concita una votación que bordea el 15%.

«Se ha desplazado hacia él un voto joven. Piñera tení­a esa ventaja en el voto joven, pero Enrí­quez ha redireccionado ese apoyo», sostiene Izquierdo. No obstante, Hunneus cree que Enrí­quez «tampoco tiene propuestas para los jóvenes» y se está dedicando a hablarle «sólo a los que están inscritos».