Ante la exclusión y discriminación que les afecta, infantes, adolescentes y jóvenes buscan que el II Encuentro Continental de Niñez y Juventud Indígena, que se llevará a cabo en Perú, en mayo próximo, contribuya en la articulación de esfuerzos en la región para afrontar las amenazas a su desarrollo integral.
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Niñez y juventud de los pueblos originarios de Abyá Yala (América Latina) se congregarán el 26 y 27 de mayo, en la ciudad de Puno, Perú, donde discutirán el desempeño que el grupo poblacional tiene en la transformación de la realidad de los países; en el encuentro se planteará ese cambio «de la resistencia al poder» de las comunidades que históricamente han sido oprimidas.
Ramiro Tzunún, miembro de la Coordinadora y Convergencia Nacional Maya Wakib»Kej, y representante del Comité de niñez y adolescencia de Guatemala, dijo que una de las principales denuncias que harán es el irrespeto que permanece a las consultas comunitarias de los pueblos indígenas, a través de las cuales buscan hacer valer su autonomía.
David Saloj, también del Comité, señaló que plantearán la urgencia de la inclusión de los mismos jóvenes en los espacios de toma de decisiones.
«Ha habido espacios muy limitados y politizados, por lo que buscamos la inclusión de la juventud en los sistemas de gobierno», refirió Saloj.
REFUNDAR EL ESTADO
César Otzoy, también integrante de Wakib»Kej, recordó que como juventud están conscientes de que el Estado actual no les ha planteado ninguna propuesta, por lo que se han propuesto la refundación del mismo a partir del buen vivir, «vivir dignamente con nuestros derechos».
«Tenemos que hablar de economía, sobre poder, que son cuestiones que nos atañen; ya es hora de que la niñez, adolescencia y juventud indígena hablemos y que denunciemos que ya no queremos ser la escalinata de los partidos políticos y de la clase dominante del país», argumentó el joven maya.
Flor de María Cholotío, otra joven miembro del Comité, advirtió la importancia del involucramiento de la mujer indígena en este espacio, para demandar al Estado el respeto a su derecho de participación efectiva.
«Se dice que hay participación, pero solo hay presencia de mujeres jóvenes; nos han utilizado como figura folclórica, pero tenemos voz y voto», reclamó Cholotío.
IRRESPETO
Finalmente las y los jóvenes plantearon su exigencia de respeto hacia los lugares y sitios sagrados, así como la protección de la naturaleza, puesto que los problemas generados por la exploración y explotación minera y las hidroeléctricas instaladas, contra los principios y valores de sus pobladores, se han incrementado.
«Los pueblos mayas, garífunas y xincas, vemos de suma importancia la protección del medio ambiente como uno de los elementos fundamentales de nuestra cosmovisión», enfatizó Saloj.
También pidieron el cumplimiento de su derecho a una educación bilingí¼e intercultural, a una salud integral, así como el pleno ejercicio de sus derechos sexuales y reproductivos.