Unos 1.500 socorristas y voluntarios buscaban el sábado en China a más de 70 personas sepultadas la víspera bajo millones de metros cúbicos de tierra y rocas tras el derrumbe de la ladera de una montaña.
Un total de 74 persones seguían desaparecidas tras la catástrofe, ocurrida el viernes por la tarde en una zona minera del suroeste de China, en el vasto municipio de Chongqing, anunció un responsable del gobierno local en una rueda de prensa retransmitida por la televisión central.
Entre los desaparecidos figuran 47 mineros y 21 habitantes, además de cuatro viajeros y dos empleados de una compañía de telecomunicaciones, precisó Ai Yang, secretario adjunto de la municipalidad.
El balance precedente de las autoridades del distrito, contactadas por la AFP, informaba de 78 desparecidos.
El viceprimer ministro chino, Zhang Dejiang, llegó al lugar del accidente el sábado al alba para supervisar los esfuerzos de los socorristas y visitar a los familiares de las víctimas, según las imágenes difundidas por la televisión pública.
Ocho personas fueron rescatadas entre los escombros la noche del viernes, una de ellas herida de gravedad, confirmó Ai.
El corrimiento de tierras se produjo en la montaña Jiwei, en el distrito de Wulong.
Según estimaciones citada por las autoridades, más de 3,5 millones de metros cúbicos de tierra y rocas recorrieron varios cientos de metros, en una zona muy poco poblada, cayendo en un valle y en particular encima de una explotación minera y de algunas casas.
En el fondo de la mina había 27 mineros cuando se produjo el accidente y los socorristas, citados por la agencia China Nueva, esperaban rescatarlos con vida, contrariamente a las víctimas que estaban en la superficie y fueron sepultadas por los gigantescos escombros.
«La principal tarea de los socorristas es ahora salvar a los 27 mineros», declaró Ai.
Un total de 1.500 personas participaban en las operaciones. Los voluntarios se sumaron a los socorristas profesionales y a las fuerzas del orden que registraban con ayuda de perros la superficie formada por lodo, rocas y escombros.
Medio millar de socorristas fueron enviados desde distritos vecinos para ayudar a unos 400 bomberos, policías y personal médico desplegado por las autoridades locales, según el departamento de comunicación del distrito de Wulong.
Se abrió una investigación sobre las causas de la catástrofe, que también cortó las vías de comunicación y la electricidad en ciertas zonas.
En septiembre de 2008, 276 personas murieron en la provincia norteña de Shanxi, atrapadas por un gigantesco corrimiento de tierras provocado por el desplome de un depósito de residuos mineros.