Busca liderazgo mundial


El astillero surcoreano STX Shipbuilding franqueó una primer etapa crucial en su ambición de convertirse en el primer grupo mundial de construcción naval al adquirir al noruego Aker Yards, proprietario de los antiguos Astilleros del Atlántico.


STX anunció el lunes que controlaba un 88,37% de la empresa escandinava, lo cual de paso le permitirá cumplir con el acuerdo concluido con el Estado francés sobre Aker Yards France, la filial que reagrupa los astilleros de las ciudades de Saint Nazaire y Lorient.

El grupo surcoreano fue obligado por la ley noruega a lanzar una Oferta Pública de Adquisición (OPA) tras haber franqueado el umbral del 40% de participación a fines de junio. La oferta sobre Aker Yards cerró el viernes pasado.

El grupo asiático proponí­a 63 coronas por acción, lo cual valoriza a Aker Yards en 6.840 millones de coronas (cerca de 860 millones de euros o 1.264 millones de dólares).

En Seúl, STX precisó el lunes que adquirió un 48% adicional del capital de Aker Yards por 427,6 millones de euros, duplicando así­ su participación en el grupo noruego.

STX, que se presenta como uno de los primeros cinco fabricantes de barcos del mundo y que también ha echado el ojo a su compatriota Daewoo Shipbuilding, tiene por objetivo declarado convertirse en el lí­der mundial del sector.

«Tomamos control total de Aker», indicó a la AFP un portavoz de STX, quien añadió que la transacción será finalizada el 29 de agosto.

«Esto ayudará a STX a avanzar en la construcción de barcos de crucero», precisó.

El portavoz señaló que Aker serí­a rebautizado STX Europa en ocasión de una reunión de los accionistas a comienzos de septiembre.

«En Noruega, Aker seguirá especializado en la construcción de naví­os de servicios offshore mientras que en Francia, los astilleros navales seguirán especializados en la construcción de barcos de cruceros y de barcos militares», añadió.

El éxito de la oferta del surcoreano sobre Aker Yards, cuyos resultados definitivos serán conocidos el miércoles, no estaba asegurado.

El precio ofrecido, 63 coronas por acción, fue considerado inicialmente como poco generoso por los analistas, cuando el surcoreano habí­a aceptado desembolsar 97 coronas por acción para adquirir su primera participación de cerca de 40%.

Pero la presentación de los resultados trimestrales de Aker Yards el 8 de agosto, con una pérdida neta de 16.900 millones de euros -su tercera pérdida trimestral consecutiva- convenció a su consejo de administración de aceptar la oferta.

Los naví­os de pasajeros, construidos en Finlandia y en astilleros franceses, son uno de los dos pilares de Aker Yards, junto a la división «Offshore y naví­os especializados».

Los astilleros de Saint Nazaire cuentan sobre todo con una libreta de pedidos de seis paquebotes, con una última entrega prevista en febrero de 2012.

La toma de control de Aker Yards también facilitarí­a a STX la implementación del acuerdo concluido en junio con el Estado francés, que prevé la compra de 9% de Aker Yards France por parte de Parí­s.

Sumados al 25% aún en posesión de Alstom y sobre el cual el Estado tendrá un derecho de preferencia, esta participación otorgará a Francia una minorí­a de bloqueo, útil para preservar los astilleros franceses, que además de paquebotes fabrican naví­os militares.

La dirección de Aker Yards se habí­a pronunciado en contra de este acuerdo, negociado según ella a sus espaldas. Pero con un 88,37% de Aker Yards, STX tendrí­a ahora ví­a libre.