La estadounidense Sanya Richards, no clasificada en individuales para el Mundial de Osaka, llega a los Juegos de Pekín buscando como en una «redención» el oro olímpico de 400 m femeninos, el martes de noche en el estadio «Nido de pájaro».
Richards, de 23 años, finalizó apenas cuarta en el Campeonato estadounidense al estar afectada por la enfermedad de Behí§et, una rara afección que provoca una gran fatiga.
A pesar de haber integrado el equipo de relevos 4X400 medalla de oro, y de haber ganado las seis etapas de la Golden League, Richards vivió el año 2007 como un fracaso.
«Fue muy duro para mí ver esa carrera (del Mundial) sin estar en la pista. Pero eso me dio mucha motivación para este año. Me preparé para reparar aquello en esta temporada. Ganar el oro sería una forma de redención», explicó la nativa de Kingston (Jamaica) a su llegada a la capital china.
Consagrada en Osaka en ausencia de la reina, la británica Christine Ohuruogu, no se hace ilusiones en Pekín. Tras una semifinal sin exigirse (49.90), Richards señaló que se siente «fuerte». «Estoy preparada para correr muy cerca de los 48 segundos», advirtió.
A ese nivel, es en efecto intocable. Y, una eventual victoria le haría muy bien a Estados Unidos, que tuvo algunos sinsabores durante las tres primeras jornadas del programa de atletismo.
Desde la jubilación deportiva del marroquí Hicham El Guerrouj, los 1.500 m buscan dueño. Por su edad (19 años) y talento, el keniano Asbel Kiprop podría serlo. Hay otros pretendientes al oro como su compatriota Augustine Choge, así como los experimentados Rashid Ramzi (bahreiní de origen marroquí) y Mehdi Baala, el francés bicampeón de Europa.
En disco, el enorme (2,00 m/130 kg) Virgilijus Alekna buscará su tercer oro consecutivo, pero el guardaespaldas del presidente lituano, a sus 36 años ya no tiene tanto margen sobre sus rivales, el estonio Gerd Kanter o el polaco Piotr Malachowski.
En los 100 m vallas, la estadounidense Lolo Jones, soberana en semifinales (12.43), parece contar con una velocidad de más frente a sus adversarias y, en la final no estará la sueca Susanna Kallur, que sufrió una caída.
Usain Bolt, por su parte, parece imbatible en la media vuelta a la pista, sólo falta ver si en las semifinales se exige a fondo como para acercarse al récord mundial del estadounidense Michael Johnson (19:32).