Busca asegurar futuro de Galileo


Los 27 paí­ses de la Unión Europea (UE) buscan cerrar el jueves un acuerdo sobre el futuro del sistema europeo de navegación satelital Galileo, aunque para ello deberán resolver antes el problema del reparto de los contratos industriales del proyecto.


Si el financiamiento de Galileo ya está garantizado en el presupuesto de la UE, los ministros europeos de Transporte deben resolver en Bruselas la organización de las licitaciones para conformar a todos los paí­ses dotados de una industria espacial.

Alemania, el único paí­s que votó en contra del presupuesto de Galileo aprobado el viernes pasado, se declaró satisfecha de las garantí­as brindadas por Bruselas en lo concerniente a la participación de sus industriales, aunque aspira a más.

En ese marco, los alemanes deberí­an liderar con la compañí­a Astrium (filial de EADS) la construcción de los 26 satélites que se sumarán a los cuatro inscritos en la fase inicial del competidor europeo del sistema militar norteamericano GPS.

Además, Alemania dispondrí­a de uno de los dos centros de control en tierra, con Italia.

Este reparto ha provocado tensiones con España, que acusa a Berlí­n y Roma de obstaculizar su participación en el proyecto, que en principio debe entrar en funcionamiento hacia fines de 2012.

«Va a ser muy difí­cil aceptar un acuerdo que no nos conforma», advirtieron el miércoles fuentes diplomáticos españolas.

España tiene asegurada una base que brinde «servicios» en el área de la seguridad marí­tima, ferroviaria y aérea, aunque querrí­a un verdadero centro de control para verificar el funcionamiento de los satélites y sus transmisiones a tierra.

Según el secretario de Estado francés de Transporte, Dominique Bussereau, que se manifestó «optimista» sobre la posibilidad de un acuerdo, España podrí­a obtener en cambio «un centro de ensayos para probar los dispositivos».

De su lado, el ministro alemán de Transporte, Wolfgang Tiefensee, también dijo ser optimista, aunque admitió que «todaví­a hay muchas divergencias de posiciones», por lo que serán necesarias arduas negociaciones.

Para tratar de conformar a todas las partes, la Comisión Europea dividió las licitaciones en seis sectores: satélites, lanzadores, programas informáticos, estaciones en tierra, centros de control y gestión.

Bruselas estableció reglas para evitar la acumulación (no más de dos por grupo) y la obligación de subcontratar (a un altura del 40%), de modo de permitir la participación de un cierto número de PYMES (pequeñas y medianas empresas).

Sin embargo, en un sector muy concentrado y especí­fico como éste, algunas empresas son inevitables para tomar a su cargo ciertas partes del proyecto.

Galileo estará integrado por una constelación de 30 satélites colocados en órbita a unos 20.000 km de altitud y que permitirán a sus usuarios conocer su ubicación en el mundo entero con gran precisión en todo momento.

Sus aplicaciones son múltiples: guí­a de conductores de automóviles, de aviones al aterrizar o de barcos que se acercan a puerto, vigilancia de los movimientos de pesca y de contenedores de mercancí­as, explotación minera, instalación de oleoductos, transacciones financieras, etc…