Bueno, pero malo


El columnista Zapeta de Siglo XXI hizo una exposición sobre lo que el cree que pasará de concretarse el préstamo como Petrocaribe y de inmediato fue atacado por sus criterios. Yo no voy a decir que el señor Zapeta hizo su exposición de manera doctoral, pero por lo menos sí­ tuvo el valor de cuestionar el negocio, ya que autorizar un préstamo para que se lo roben, no es ningún buen negocio, porque de antemano sabemos que es lo que va a pasar con el famoso Consejo de Cohesión y Mi Familia Progresa, cuando empiece a desaparecer el 90% de los fondos, como lo hicieron con los Q362 millones que dice que ya ejecutaron y que según mis cálculos, en pensiones, no han invertido ni el 10%. Con todo esto que se expone, la idea no es bloquear la negociación, sino que es sugerir que si de este buen negocio, no se sacan todos los entes corruptos y se le ponen unos cien candados, estaremos endeudando a nuestros nietos para que alguien juegue a la sucesión presidencial tipo Argentina, o para que se compren lugares de descanso en la Riviera.

Guillermo Castañeda Lee

Por si eso fuera poco y muchos creen que al visualizarlo de esta forma es estar ahogándose en un vaso de agua, vean que los ejemplos han sobrado en todas las dependencia de gobierno, posiblemente sin excepción, seguirán con el latrocinio con el nombre de salarios, dietas, fideicomisos, depósitos en financieras, subsidios extras al transporte, pagos para el abogado de Joviel, bonos de aniversario, indemnizaciones que no tienen derecho, 40 mil en correspondencia, gasolina, etc. Si los que atacan a Zapeta, no han visto esto, es por que están desorientados, o pudieran ser parte de la piñata. Estoy seguro que muchos columnistas saben que el negocio en sí­, es buen negocio, pero si es administrado de la forma como se vislumbra, pasa a ser un pésimo negocio, pues serí­a como prestar dinero para irse de parranda. El problema es que no nos animamos a denunciarlo, pues últimamente se han estado eliminando a muchas personas y parte sin novedad. La única ventaja es que se abarató la harina.