BUEN CORAZí“N, BUENAS PIERNAS Y BUEN CANTO


Recuerden ustedes el sorpresivo hallazgo de que, según el estudio gringo que ameritó mi artí­culo del martes 12, «Siguen siendo el colesterol y la presión», el ejercicio tiene, sobre el corazón un efecto de menor cuantí­a. Ese hallazgo puede malinterpretarse y alguien podrí­a decidir que si tienen un buen colesterol y presión, pues ya no es necesario sacrificarse haciendo ejercicio.

Dr. Carlos Pérez Avendaño

Es que la presión alta y el colesterol son causa de los tapones en las coronarias. El colesterol elevado y la presión alta las habré de evitar porque me hacen mal. Es muy fácil provocar tapones, porque es sabroso comer hamburguesas, pollo frito y papalinas y así­ elevar el colesterol, pero es más difí­cil, mantenerlos bien con ejercicio. También es más difí­cil cumplir con el ejercicio, y si uno se ha comido una buena porción de plátanos fritos se hace más daño a las coronarias, que el beneficio que se logra con 15 minutos de ejercicio.

Entonces? el ejercicio ¿ya no es tan necesario? En el medio en que se desenvuelve nuestro amigo, Chico Fruta, se le conoce como el Curcucho, porque impresiona cuánto se ha agachado y porque al caminar no solo deja caer la cabeza sino que arrastra los pies. Es que, como no hace ejercicio, los músculos de la columna de Chico Fruta han perdido fuerza y le es difí­cil sostenerse erecto. Además los músculos de sus piernas tienen poca fuerza para levantar los pies y para él es más fácil arrastrarlos.

Pero? Chico Fruta se llena la boca haciendo alarde de que su colesterol y su presión los mantiene perfectos porque no come chucherí­as, usa poca sal y no se le olvida tomar sus medicinas.

Chico Fruta me llamó para decirme que habí­a leí­do mi artí­culo y que como según eso el colesterol y la presión alta son más importantes que el ejercicio, ya no se sentí­a tan culpable por no hacer su caminata.

Desafortunadamente Chico Fruta tuvo una visión limitada en ese sentido, y talvez mucha de la culpa la tuve yo al exponer parcialmente las recomendaciones y no insistí­ en los beneficios que, en el mantenimiento de una salud y bienestar integrales, tiene el ejercicio.

No es únicamente cuestión de tener colesterol y presión normales, y, entonces sentirse aliviado y despreocuparse? No? También cuenta, y mucho más, el sentirse alegre, caminar con la cabeza en alto, con paso largo y sin arrastrado de pies. ¡¡Ah!!… y todaví­a mejor si le gusta cantar y cantando se afirma su alegrí­a, tal como lo hace el padre Javier, que en la misa del sábado en San Judas, hace su ingreso erguido, sin arrastrar los pies y cantando con contagioso entusiasmo. El ingresar cantando, le obliga a levantar la cabeza; en contraposición a otros agachados, que por no hacer ejercicio cantando, cada vez están más curcuchos.

La Lila mi mujer se pregunta sobre el colesterol y la presión del padre Javier, aun cuando, nos tranquiliza el saber que, el vino tinto también le protege, lo anima y nos anima. Es así­ que, durante su misa, aún gente con poco talento musical, como la Lila, la Loti, la Gladis y la Sra. de Azpuru, se animan, y nos cantan alabados.