El primer ministro británico Gordon Brown debía pronunciar hoy un discurso ante el parlamento israelí en el que se espera que amenace a Irán con un endurecimiento de las sanciones internacionales si no suspende su controvertido programa nuclear.
Brown, que efectúa su primera visita a Oriente Medio, tenía previsto intervenir hacia mediodía ante los diputados israelíes, pero varios fragmentos de su discurso se dieron a conocer por adelantado.
«Irán tiene por delante una clara disyuntiva: suspender su programa nuclear y aceptar nuestras ofertas de negociaciones, o bien quedarse cada vez más aislado y confrontado a la respuesta colectiva» de numerosos países, afirma el texto de Brown, primer dirigente británico que se expresa ante el Parlamento de Israel.
Brown no excluye «sanciones más amplias en el sector del petróleo y el gas», puntualizó su portavoz.
El sábado, las discusiones celebradas en Ginebra entre Irán y las seis potencias implicadas en las negociaciones nucleares (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania) terminaron sin ningún avance significativo.
Ahora, Teherán tiene dos semanas para responder a la oferta de las seis potencias.
Según esa oferta, en un primer momento Irán mantendría en su nivel actual el ritmo de enriquecimiento de uranio, mientras que los Seis renunciarían a endurecer las sanciones ya existentes.
La tensión ha dominado Oriente Medio en las últimas semanas, con los ejercicios militares de Israel e Irán y los discursos belicosos de un lado y otro.
Teherán ensayó a comienzos de julio misiles de largo alcance, uno de los cuales, el Shahab-3, podría llegar a territorio israelí.
A finales de junio, el New York Times reveló que el ejército israelí había realizado maniobras militares en el Mediterráneo para prepararse a un eventual ataque contra las instalaciones nucleares de Irán.
«Al igual que Gran Bretaña ha liderado los esfuerzos en tres resoluciones vinculantes de la ONU (que incluyen sanciones contra Irán), les prometo que seguirá siendo la punta de lanza, junto con Estados Unidos y nuestros socios europeos, en los esfuerzos por impedir un programa nuclear militar iraní», añadirá Brown según los fragmentos adelantados.
Los países occidentales, al igual que Israel, temen que el programa nuclear iraní, puramente civil según Teherán, tenga objetivos militares. Por ello exigen el cese del enriquecimiento de uranio, a lo que el régimen islámico se niega insistiendo en que no busca dotarse del arma atómica.
Además se espera que Brown arremeta enérgicamente contra las declaraciones «repugnantes» del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, que ha amenazado en varias ocasiones con «eliminar del mapa» a Israel y ha hecho declaraciones negacionistas sobre el Holocausto.