VATICANO Benedicto XVI cambia de médico personal
El papa Benedicto XVI cambió el médico personal con la designación hoy del cardiólogo Patrizio Polisca, quien reemplaza a Renato Buzzonetti, el doctor que atendió a Juan Pablo II durante su larga enfermedad, anunció el Vaticano.
Polisca, de 55 años, subdirector de la dirección de salud del Vaticano, fue por años el brazo derecho de Buzzonetti, de 85 años, quien se retira por edad.
Especialista en cardiocirugía, reanimación y anestesia, Polisca toma el lugar del legendario Buzzonetti, quien comenzó su carrera con Pablo VI y atendió a Juan Pablo II durante sus 26 años de pontificado.
En el libro «Déjenme ir», publicado en marzo del 2006 y escrito junto con el secretario privado de Juan Pablo II, Stanislas Dziwisz y el vicario general de la Ciudad del Vaticano, Angelo Comastri, Buzzonetti describió el último mes de vida del papa polaco.
Conocido por su discreción y afabilidad, Buzzonetti acompañó siempre a Juan Pablo II y a Benedicto XVI en sus viajes al exterior. (AFP)
Seis uruguayos y dos colombianos fueron detenidos tras ser desmantelada una organización internacional dedicada al tráfico de cocaína y a la falsificación de euros, informó hoy la policía autonómica catalana, los Mossos d»Esquadra.
Entre los 21 detenidos figuran los máximos responsables de la organización y 14 ya ingresaron en prisión, explicó en un comunicado la policía regional.
Las investigaciones comenzaron por un delito de falsificación de moneda, al detectarse una gran cantidad de billetes falsos de 20 y 50 euros realizados por uno de los miembros de la organización.
Dichas investigaciones revelaron que la «organización criminal estaba formada por diferentes grupos que se habían fusionado para poder crear una vía de entrada de cocaína» en España, «repartiéndose las diferentes tareas y aprovechando la infraestructura de cada una de ellas».
A inicios de mayo de 2008, la organización «intentó introducir varios contenedores cargados con 600 kilos de coca en el puerto de Vigo (Galicia, noroeste) procedentes de Montevideo». La cocaína (319 kilos) estaba escondida dentro de cajas de pescado congelado.
En noviembre del 2008, la organización intentó enviar 124 kilos de cocaína ocultos en redes de pesca, «pero nuevamente fueron interceptados en el puerto de origen».
En colaboración con la policía uruguaya, las policías españolas lograron luego interceptar dos kilos más de cocaína en Badalona (cerca de Barcelona, noreste). En Barcelona se detuvo a otra persona que intentaba adquirir una partida de cocaína (12 kilos) a uno de los uruguayos seguidos de cerca por la policía.
En esa ocasión, además de la cocaína, se intervinieron «un fusil del 22 con mira láser y silenciador, dinero en efectivo y varios coches de lujo», precisó el comunicado.
Uno de los miembros de la organización embarcó en Sao Paolo (Brasil) con dos kilos de cocaína ocultos en 12 toallas, pero fue detenido en Lisboa mientras intentaba tomar un avión con rumbo a Sevilla (Andalucía, sur), y en abril de 2009 se detuvo a cuatro personas en Mallorca cuando se disponían a adquirir cocaína (15 kilos).
En junio se detuvo en Barcelona y alrededores a los tres últimos integrantes de la organización cuando intentaban vender una partida de cocaína.
Los detenidos en las distintas operaciones son: los uruguayos Diego Martín V.H, Ergen B.C, Lucas Marcelo B.A., Alberico F., Walter G.L., Pablo K.K y los colombianos Hernan Orlando F.G. y Ana Cecilia S.M.
Siete de los nueve extranjeros secuestrados la semana pasada en el norte de Yemen fueron hallados muertos y los otros dos miembros del grupo -dos niños- fueron encontrados sanos y salvos, dijo un responsable de la seguridad yemení hoy.
«Hemos descubierto los cadáveres de siete de los secuestrados y a dos niños vivos», dijo el responsable, que pidió el anonimato.
El ministerio yemení de Defensa había dado parte el domingo del secuestro en una zona montañosa de la provincia de Saada (norte) de nueve personas: siete alemanes -una pareja, tres niños y dos enfermeras-, un ingeniero británico y una maestra surcoreana.
Según la misma fuente, los extranjeros eran miembros de una organización internacional que trabaja desde hace 35 años en el hospital de la ciudad de Saada.
Los secuestros son relativamente frecuentes en Yemen, pero hasta ahora habían terminado con la liberación de los rehenes.