LONDRES
El rescate financiero sin precedentes de casi 90 mil millones de dólares decidido por el gobierno de Londres, parece haber estabilizado los bancos británicos, pero expertos advierten que Gran Bretaña enfrenta una larga recesión.
Los países europeos multiplican las operaciones de socorro a los bancos con una única obsesión: evitar una quiebra bancaria como la de Lehman Brothers en Estados Unidos, que precipitó la crisis financiera.
La presencia de China en el grupo de grandes bancos centrales que recortaron sus tasas en una acción conjunta para calmar a los mercados financieros sorprendió a algunos, pero dejó de manifiesto su creciente papel en la economía mundial.
El gobierno islandés tomó el control de los tres principales bancos del país, en una operación rápida y determinada, en momentos en que la crisis financiera sacude al país nórdico.