Brasil y México, las primeras ví­ctimas latinoamericanas


Unos negociadores de la Bolsa Mercantil y de Cambio de Futuros de Sao Paulo, vieron ayer cómo se desplomaba el mercado por la caí­da de la moneda, a consecuencia de la crisis financiera mundial.

Brasil y México, las mayores economí­as latinoamericanas, sienten presiones especulativas sobre sus monedas como primeros sacudones del huracán financiero mundial desatado en Estados Unidos.


Los bancos centrales de ambos paí­ses movilizan miles de millones de dólares de sus reservas para defender sus monedas ante el dólar y evitar pesadillas como las vividas en los años 90.

En Brasil, la divisa verde se cotizaba ayer a 2,15 reales, casi un 40% más que el 1 de agosto cuando el paí­s no paraba de recibir capitales y se estimaba que el dólar terminarí­a 2008 en el entorno de 1,75 reales.

Con reservas de 207 mil millones de dólares, el Banco Central de Brasil, utilizó herramientas que no utilizaba desde hace varios años para contener el incendio que hizo trizas las acciones de la Bolsa de Sao Paulo, la mayor de América Latina. La Bolsa paulista acumulaba ayer pérdidas de 26,4% en el mes y 43% en el año.

Por primera vez desde 2003, Banco Central vendió la semana pasada unos 4.500 millones de dolares para inyectar liquidez y contener la divisa verde al tiempo que tomó medidas para socorrer a bancos pequeños.

Asimismo, desde setiembre movilizó unos 7 mil millones de dólares en operaciones cambiarias con opción de recompra que no realizaba desde hace dos años.

El Banco central de México (Banxico) subastó 11 mil millones de dólares, el 15% de sus reservas, después que el 9 de octubre el peso llegara a caer a 13,29 por dólar, el nivel más bajo de su historia.

«En Brasil no estamos ante un caso de fuga de capitales. Hay sí­ presiones especulativas», señaló Jason Vieira, economista jefe de la consultora Uptrend.

«Lo que está pasando en Brasil es un movimiento para sacar capitales para cubrir pérdidas en otros mercados», añadió.

Según el Banco Central, unos 3 mil millones de dólares salieron de Brasil por remesas y retiro de aplicaciones en las bolsas en los primeros 10 dí­as de octubre.

«En el escenario actual, ese volumen de salida de dolares es normal, pero tiene caracterí­sticas de especulación», dijo Vieira. Añadió que Brasil, con su tasa básica de interes en 13,75%, puede volver a ser una plaza tentadora.

«La tasa es muy atractiva. El estí­mulo definitivo llegará cuando los inversores se animen a asumir algún tipo de riesgo», añadió.

Fabio Kanckuz, profesor de economí­a de la Universidad de Sao Paulo, sostiene que hoy no es previsible una fuga de capitales o crisis cambiarias como las de finales de los 90, que se registraron en Asia y Rusia.

«En aquel entonces, los inversores se mostraron confundidos y colocaron a todos los paí­ses en un denominador común. Eso no pasa hoy. Todo el mundo sabe que el problema empezó en Estados Unidos», añadió.

«La disposición a asumir riesgos disminuyó, pero no es de prever una fuga de capitales», sostuvo.

En México, paí­s que en diciembre de 1994 sufrió la devastadora crisis recordada como de «efecto tequila», los economistas tienen posiciones divididas.

David Colmenares, ex alto funcionario de la secretaria de Hacienda, sostuvo que México está hoy lejos de revivir aquella crisis gracias a que adoptó un tipo de cambio flotante.

«No hablarí­a de fuga de capitales porque los movimientos son de otra naturaleza. Creo que sí­ hay movimientos especulativos», dijo Colmenares. «Las autoridades monetarias están haciendo lo correcto como que el Banco Central intervenga en el mercado», añadió.

Sin embargo, Angel Buendí­a, presidente del Colegio de Economistas, sostuvo que México enfrenta una huida de capitales y exigió adoptar medidas contra la «voracidad del capital financiero».