El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, lanzó hoy el Programa Nacional de Seguridad con Ciudadanía (Pronasci), cuyo objetivo es la lucha contra el hampa y el estrechamiento de los lazos de ciudadanía entre la población.
«Estoy convencido de que, si gobernadores de estados, prefectos, gente especializada en seguridad pública, en derechos humanos, gente del consejo tutelar, creamos una corriente positiva en torno del programa, no hay razón para que no sea exitoso», dijo.
Da Silva precisó que el programa contará co una inversión de 6. 700 millones de reales (3.350 millones de dólares) en los próximos cinco años.
Desarrollado por el ministerio de Justicia, el programa tiene como eje la articulación de políticas de seguridad pública con actividades sociales y será puesto en marcha mediante acciones conjuntas de los gobiernos federal, estatales y municipales.
El plan incluye acciones como la mejora del sistema de seguridad pública y de prisiones, el desarrollo de proyectos educativos para la resocialización y la intensificación de medidas contra el crimen organizado y la corrupción policial.
«En los años 40, Brasil descubrió la geografía del hambre, que conseguimos vencer en nuestro gobierno, liberando a más de 11 millones de hogares de la rutina perversa del hambre y de la inseguridad alimentaria, comentó Da Silva.
Haremos lo mismo ahora para enfrentar y vencer la geografía de la violencia y de la criminalidad, que amenaza con dividir el territorio nacional como una afrenta al estado, a la democracia y al ciudadano», dijo el mandatario.
Da Silva recordó que programas como el Hambre Cero y el Luz para Todos, que provee energía eléctrica a las familias pobres, fueron marcados en sus comienzos por el escepticismo, y que la misma forma el Pronasci tendrá resultados.
Inicialmente serán atendidas las 11 regiones metropolitanas que tiene los más altos índices de violencia en el país: Belem, Belo Horizonte, Brasilia, Curitiba, Maceió, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador, Sao Paulo y Vitoria.