Brasil espera resistir a la crisis global y controlar la inflación


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Brasil espera controlar la inflación, que se aceleró en el primer semestre, y abrir espacio para nuevas reducciones en las tasas de interés, indicó el ministerio de Hacienda en un documento divulgado hoy.

BRASILI Agencia AP

El Boletí­n Economí­a Brasileña en Perspectiva difundido por el Ministerio de Hacienda, destacó también que el paí­s más grande de América Latina está en condiciones de resistir los embates de la crisis global, con una expansión moderada de su producto interno bruto (PIB) pese al declive económico en las economí­as desarrolladas.

Según el estudio, la inflación comenzará a declinar a partir de septiembre para alcanzar 5,8% en 2011. El Banco Central estableció como meta inflacionaria un 4,5% con un margen de variación de dos puntos porcentuales.

No obstante, hasta agosto el í­ndice de precios al consumidor amplio tení­a un acumulado de 7,23% en 12 meses, lejos del tope de la meta oficial de 6,5%.

El boletí­n señaló que la inflación mantendrá la tendencia declinante el próximo año para alcanzar 4,8% al concluir 2012.

En anticipo de tal declive en los precios al consumidor, el Banco Central redujo en agosto la tasa referencial de intereses Selic a 12% anual desde 12,5%.

Para el Ministerio de Hacienda, el continuo deterioro en el escenario internacional podrí­a generar como respuesta una «polí­tica monetaria expansionista» del Banco Central para evitar un declive en la actividad económica brasileña.

Tal polí­tica expansionista alude a una reducción en las tasas de interés para aumentar la disponibilidad de crédito.

«Si hay un agravamiento de la crisis global, el Banco Central puede responder con una polí­tica monetaria expansionista que responderí­a a un posible declive en la economí­a», señaló el boletí­n.

El Fondo Monetario Internacional proyectó ayer un crecimiento de la economí­a mundial de 4% este año, por debajo de sus previsiones anteriores de 4,3% y 4,5%. En el caso de Brasil, el FMI anticipó una expansión del PIB de 3,8%, por debajo del promedio latinoamericano de 4,9%.

La economí­a brasileña creció 7,5% en 2010, pero el gobierno tomó medidas para enfriar la actividad económica y reducir el crecimiento a un nivel considerado más sustentable.

El documento reconoció que Brasil no es inmune a la situación económica mundial, donde Estados Unidos, Europa y Japón tienen perspectivas negativas de crecimiento.

No obstante, acotó que el paí­s sudamericano posee herramientas para articular una polí­tica económica que evite los impactos más severos de la crisis, junto con un mercado interno fortalecido por la creciente clase media, cuya capacidad de consumo garantiza el crecimiento económico.

Destacó que el gobierno restringió el gasto público, aumentó su meta de superávit fiscal primario (que no contempla el pago de la deuda) y posee reservas internacionales por 350 mil millones de dólares, todo lo cual sirve como seguro contra los impactos de la crisis.