Brasil venció 3-0 ayer a Venezuela por la tercera jornada del hexagonal final del Sudamericano Sub-20 y clasificó al Mundial de Egipto de la categoría, en tanto que el bicampeón mundial Argentina quedó al borde de la eliminación al caer 2-1 con Uruguay y Colombia revivió tras vencer 2-1 a Paraguay.


Los auriverdes sumaron con este resultado un puntaje perfecto de nueve unidades, seguidos por Uruguay con seis, Paraguay con cuatro, Colombia y Venezuela con tres, y Argentina de insólito colero con apenas una.
El elenco brasileño que dirige Rogelio Lorenco se convirtió así en el primer país sudamericano en obtener uno de los cuatro cupos que otorga el torneo a la región.
Pero si Brasil podrá darse el lujo de seguir sin exigirse físicamente en las dos fechas que faltan disputar, este viernes y domingo, los restantes cinco países en liza protagonizarán una verdadera pugna por los tres cupos disponibles.
Uruguay y Paraguay asoman con mayor opción y sin duda el choque que los enfrentará a ambos este viernes por la cuarta fecha sacará chispas por lo que está en juego: el viaje al país de las pirámides y la gloria deportiva.
Los reflectores también se concentrarán en la Argentina de Sergio Batista que se las verá en esa jornada con el anfitrión Venezuela. Colombia deberá sortear a Brasil ese mismo día.
La triple jornada del miércoles, la primera de este tipo que se realiza en la sede de Puerto La Cruz, única plaza en la que prosigue el torneo, demostró que Brasil es una máquina eficaz de ataque con Maylson y Guliano enchufados en el encuentro.
A Brasil le bastó pisar el acelerador en los primeros 20 minutos de la segunda parte para liquidar a una Venezuela, que volvió a demostrar errores en la zaga desde su golero Rafael Romo, culpable directo de uno de los goles brasileños.
Previo a este choque, Uruguay derrotó 2-1 a Argentina en un arduo partido. Esta nueva versión del tradicional clásico del río de la Plata, esta vez a nivel Sub-20, tuvo todos los ingredientes que caracterizan estos choques desde hace décadas: juego fuerte y trabado, pelotazos y expulsados.
La primera alegría para los uruguayos la provocó a los 72 minutos el recién ingresado Jonathan Urretaviscaya, quien lanzó un misil desde el extremo izquierdo que hizo vana la volada del arquero Martín Rodríguez. A los 76, Abel Hernández eludió a dos zagueros y anotó por entre las piernas del golero para sumar cifras definitivas. A los 85 descontó Salvio.
El gol de Urretaviscaya es uno de los más vistosos en lo que va del torneo y confirmó que lo que pasaba en el terreno no era casualidad: Uruguay se mostraba superior y ya se insinuaba como el ganador justo del tradicional y centenario duelo.
Pese a ello, el fútbol se hizo presente en los pies de los argentino Juan Neira y Eduardo Salvio, que cuando actuaron en sociedad pusieron en apuros a sus rivales. En la oncena uruguaya destacaron, entre otros, Nicolás Lodeiro, Tabaré Viudéz y Adrián Gunino en la zaga.
En la retaguardia charrúa, sobresalió el rubio central uruguayo, Sebastián Coates, quien se erigió en un muro para despejar los centros de Gaitán y Salvio.
Los uruguayos dejaron de lado su tradicional uniforme celeste y saltaron al gramado de rojo, en tanto que sus vecinos también cambiaron el albiceleste por el azul.
A primera hora, Colombia dejó de lado su mezquindad, jugó su mejor partido en el Sudamericano Sub-20 y venció a Paraguay.
Hernán Pertuz a los dos minutos y Sherman Cárdenas de tiro penal a los 22 marcaron los tantos del triunfo cafetero, mientras que Freddy Coronel a los 58 minutos descontó para los albirrojos.
Necesitado de los tres puntos para seguir con vida, el once cafetero cambió avaricia por ambición ofensiva y salió decidido a llevarse por delante a su rival.
A diferencia de sus anteriores compromisos en el hexagonal final, cuando tras abrir el marcador se replegó en masa y terminó pagando con la derrota, el once de José Helmer Silva se despidió, ahora sí, con la frente y brazos en alto.