Jugadores y técnico de Brasil se escudaron en el cansancio para explicar su mal debut contra Egipto en la Copa de las Confederaciones, al que ganó con un gol de penal de Kaká en el último minuto (4-3), y los doctores de la auriverde confían ahora en el «pijama-training».
El médico de la selección, José Luiz Runco, llamó de esta forma al método que están empleando para recuperarse de cara al partido de mañana en Pretoria contra Estados Unidos, después de varios viajes en avión en poco más de una semana y el cambio horario entre Brasil y Sudáfrica.
El equipo brasileño ha tenido que hacer frente a viajes a Montevideo, donde jugó contra Uruguay el 6 de junio, a Recife, donde se enfrentó a Paraguay, a Johannesburgo, un largo trayecto para disputar la Copa de las Confederaciones, y dos vuelos internos a Bloemfontein y Pretoria.
«Estamos usando medicamentos y vitaminas para que el metabolismo no se desgaste. Lo jugadores, con tanto cansancio por el viaje y cambio horario, van a notar la pierna pesada. Por eso estamos entrenando poco. Lo mejor es el «pijama-training, que consiste en descansar y alimentarse bien», dijo Runco.