Brady ignora las crí­ticas


Tom Brady, mariscal de campo de los Patriotas, se enfoca para enfrentar a los Jets.

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<p>Tom Brady sólo quiere hablar de fútbol estadounidense. Pero los Jets de Nueva York no lo dejan.</p>
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Dí­a tras dí­a, sus bocas no paran de hablar. El quarterback intenta evadir sus embates como si fueran jugadores de 136 kilos (300 libras) de peso en un acarreo de balón.

En el más reciente ataque ráfaga, el cornerback Antonio Cromartie de los Jets le envió una palabra altisonante al lí­der de los Patriots de Nueva Inglaterra.

«Me han dicho cosas peores», dijo Brady, ignorándolo al igual que a la intensa nevada que cayó sobre Foxborough. «Estoy seguro que hay una larga lista de gente que siente lo mismo».

Cromartie hizo su comentario el martes al diario New York Daily News y no se retractó ayer, aunque dijo que nunca ha hablado con Brady en persona.

«Â¿Por qué deberí­a lamentarme por ello? Eso es lo que siento», afirmó Cromartie. «Mientras yo esté en la NFL y él esté en la NFL, habrá odio».

Brady sólo sigue su labor hacia adelante.

El automovilista más valioso de los Patriots, que se vio involucrado en un choque vial tres dí­as antes del partido inaugural de la temporada, pero llegó a los entrenamientos, viajó ayer por caminos con hielo y nieve y llegó a tiempo a trabajar.

«El clima estuvo difí­cil para todos», afirmó Brady. «Pero todo el mundo está aquí­, listo para trabajar y prepararse para el juego más importante del año».

¿Hay algo que perturbe a este señor?

Rex Ryan de Nueva York espera tener éxito en superar la estrategia de Bill Belichick de Nueva Inglaterra cuando los entrenadores conduzcan a sus equipos en el partido del domingo para definir al campeón de su división.

Ryan ya ha abierto totalmente su abultado repertorio de afirmaciones coloridas al arrojarle algunos dardos verbales a Brady, que simplemente los pasa por alto… aunque podrí­a no olvidarlos.

El jueves pasado, el jefe de los Jets dijo que «nadie» estudia (los partidos) como Peyton Manning, el quarterback de Indianápolis. Brady, señaló Ryan, «cree» que estudia, pero recibe más ayuda de Belichick de la que Manning recibe. Brady reconoció que obtiene «una tonelada» de ayuda de su entrenador.

Para los Patriots, la meta es superar a Cromartie y a sus colegas defensivos en el terreno de juego. Las palabras pueden esperar.

«No creo que estemos ocupando nuestro tiempo en dilucidar qué podemos hacer para combatir lo que la gente dice sobre nosotros», señaló Brady. «No todo el mundo tiene grandes cosas por decir acerca de nuestro equipo u organización o ciertos jugadores, y así­ ha sido siempre».

«No creo que estemos ocupando nuestro tiempo en dilucidar qué podemos hacer para combatir lo que la gente dice sobre nosotros. No todo el mundo tiene grandes cosas por decir acerca de nuestro equipo u organización o ciertos jugadores, y así­ ha sido siempre».

Tom Brady

Mariscal de Nueva Inglaterra

JETS Sánchez ha mejorado


Este entrenamiento fue un poco distinto para Mark Sánchez.

No sólo porque el quarterback de los Jets de Nueva York se está preparando para un importante partido de playoff frente a los Patriots de Nueva Inglaterra, sino que fue la primera ocasión en que las molestias que ha sentido en su hombro derecho durante casi un mes ya no representaron un problema.

«Honestamente, es cuando lo he sentido mejor en tres, cuatro semanas», afirmó Sánchez el miércoles. «Hoy hice el entrenamiento completo por primera vez en cierto tiempo, y eso estuvo excelente. Sabemos que está mejorando y eso es lo más importante; está mejorando semana a semana, así­ que estaré listo».

Eso es exactamente lo que Rex Ryan y los Jets (12-5) querí­an escuchar.

A Sánchez le ha estado molestando el hombro desde que cayó mal en un partido frente a Pittsburgh el 19 de diciembre. Ha jugado bien a pesar de la lesión, pero ha reducido sus entrenamientos, e incluso en algunas ocasiones ha lanzado con el brazo izquierdo para no sobrecargar de trabajo al hombro lastimado.

Ha habido algunos rumores de que su cartí­lago está ligeramente desgarrado y se ha insinuado la posibilidad de que sea operado en el descanso entre temporadas, pero ni el equipo ni Sánchez los han confirmado y ni siquiera han hablado sobre ellos. Ahora, con su equipo a punto de enfrentar a los Patriots (14-2), Sánchez puede concentrar toda su atención en el fútbol estadounidense.

«Esto es excelente para nosotros», afirmó. «Esto podrí­a preparar las cosas (para llegar) a donde queremos estar y colocarnos en el juego por el campeonato de la Conferencia Americana, donde estuvimos el año pasado, y con suerte seguir adelante a partir de allí­».

El y los Jets tienen una enorme tarea ante ellos antes de que siquiera puedan pensar en volver a jugar a la semana siguiente. Están volviendo al lugar donde hace sólo un mes fueron avergonzados al recibir una paliza de 45-3 ante los Patriots.

«Después de jugar frente a ellos la última vez y no dar nuestro mejor desempeño, y luego jugar realmente bien, todo lo que podí­amos haber pedido es volver a jugar contra ellos una vez más», dijo Sánchez. «Tenemos nuestra oportunidad esta semana, así­ que necesitamos aprovecharla al máximo».

Sánchez ha estado jugando un poco entristecido, después que un joven aficionado del cual se hizo amigo falleció el 30 de diciembre de un cáncer poco usual. Conoció a Aiden Binkley, de 11 años, sólo dos semanas antes de su muerte, pero establecieron un ví­nculo que Sánchez dice perdurará -y lo motivará- para siempre.

«El me dio una inspiración, y verlo competir y luchar como lo hizo ante algo que finalmente le quitó la vida fue bastante inspirador», afirmó el quarterback, quien aún porta un brazalete verde que Binkley le dio. «Todaví­a tengo una relación muy cercana con su familia. Tiene un buen asiento para todos los partidos. Los ve bien».